15 de noviembre de 2015
Paris, je t'aime
Hace un mes estábamos allí. Nos fuimos a pasar unos días para celebrar nuestro primer aniversario de boda.
París fue "nuestra" primera ciudad europea.
París era mi sueño desde hacía tiempo. Él lo sabía, y me organizó un viaje sorpresa.
El mejor viaje de mi vida. Era diciembre de 2008. Hacía muchísimo frío, y la ciudad estaba increíblemente bonita con la decoración navideña.
Luego volvimos, 3 años y medio después. Era verano, y allí estaban otra vez, como viejos amigos y testigos de nuestro amor, los Campos Elíseos, el Sacré Coeur, el Petit y el Grand Palais, los puentes sobre el Sena, Notre-Dame, las brasseries, con sus pintorescas terrazas y su clientela sentada al cálido sol de julio.
Sé que a él le hubiera gustado pedirme matrimonio en aquella ocasión, en lo más alto de la Torre Eiffel. Sin embargo, no fue aquella vez, no pudo ser. Fue un año más tarde y en otra ciudad no menos encantadora. Pero NO fue en París. En nuestro mágico París.
Y como no hay dos sin tres, el mes pasado volvimos. Esta vez, en otoño, con los bulevares llenos de hojas roijzas caídas de los árboles.
La última noche subimos a la Torre Eiffel. Hermosa, imponente, soberbia, llena de luz.
Y allí arriba, él me susurró al oído: "Me hubiera gustado pedirte que te casaras conmigo aquí, con París a tus pies; siento que no pudiera ser aquella vez. Pero me alegro de haberte traído ahora, siendo ya mi mujer. Je t'aime".
Hace un mes estábamos allí. En la ciudad que siempre me ha fascinado (por eso, entre otras cosas, me puse la Torre Eiffel como fondo del blog).
La que nos ha acompañado en estos años, unas veces como escenario, otras, muchas más, en la distancia. Pero siempre en nuestro corazón.
París, nuestro París, sufrió el viernes por la noche el ataque más atroz de su historia, producto de la barbarie y la sinrazón humanas. Se hizo el horror en la ciudad más hermosa. La oscuridad más absoluta en la Ciudad de la Luz.
La Torre Eiffel, símbolo de la ciudad y de toda Francia, permanece cerrada desde entonces, y sus luces ya no se encienden por la noche en señal de duelo.
No tengo palabras. No sé qué decir.
Sólo que siento mucho dolor, mucha tristeza, por París y por su gente; por las víctimas y sus familias. Porque soy incapaz de borrar de mi mente las imágenes terribles que he visto en periódicos e informativos. Como esos adoquines manchados de sangre...
También siento ira e indignación. Porque soy incapaz de entender el porqué de esa maldad con mayúsculas. No alcanzo a comprender el porqué de tanto odio, de tanta crueldad, de tanta locura, de tanta sed de venganza; por qué esa ansia de destrucción, de sangre, de violencia. Ese afán por hacer daño, por matar a gente inocente, por truncar vidas y romper familias "en nombre de un Dios". ¿En nombre de Dios? ¿Qué Dios consiente tamaña atrocidad en su nombre? No lo entiendo, de verdad.
Sólo sé que hace un mes estaba allí, recorriendo sus encantadoras calles, feliz, disfrutando de su belleza, enamorándome una vez más de cada uno de sus rincones.
Era ese mismo París que hoy llora a sus muertos; ese París herido, desolado, sin luz, que hace que se me encoja el corazón.
Pero hace sólo un mes, la última vez que lo vi estaba como siempre: resplandeciente, vital, hermoso. Lleno de luz y esperanza.
Como espero volver a verlo pronto, aunque sé que después de esto, ya nada va a ser igual.
PARÍS, JE T'AIME
DEP. Aux victimes des attentats du 13/11 à Paris.
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8 de noviembre de 2015
Querido Wordpress: no sos vos, soy yo
Eres elegante, atractivo y aparentemente perfecto; se te ve muy profesional, serio, con mil posibilidades... Vaya, eres la leche y molas mil.
PERO. No eres para mí. Lo siento.
Mira que lo he intentado, mira que he puesto de mi parte. Ya te digo: que no eres tú, que debo de ser yo, que soy justita. Pero no somos compatibles.
Así que, sintiéndolo mucho, me vuelvo a lo "malo conocido": a mi antiguo, destartalado, simplón y entrañable blogspot.
Sí, ya sé que no lo vas a entender. ¿Cómo puedo preferir una plataforma tan vulgar, tan mainstream, tan simple, tan para novatos, tan poco cool como Blogger pudiendo elegirte a ti, que eres el súmmum de la molonidad en lo que a plataformas para blogs se refiere?
Pues ya ves.
Será que no está hecho el Wordpress para la boca del gato. O será que eres complicado de narices y no acabo de acostumbrarme a tu estilo.
Y ya te digo que lo he intentado. Sobre todo, después de dos intensas sesiones de Wordpress Para Dummies Profundos, dentro del máster en marketing online y Social Media que estoy haciendo. Dos tediosas clases en las que el profesor, amante confeso de tus formas, tus códigos, tus mil funcionalidades y tus plantillas hipermolonas,
Recuerdo que, en un alarde de osadía, le dije: Mira, es que yo ya tengo un bló en Blogger, y me apaño bien...
La cara que puso el profesor fue como si, después de haber intentado convencernos para que nos comprásemos un Ferrari, yo le hubiera dicho: Mira, es que yo ya tengo un Renault 5, que me lleva a todas partes.
Pero estuve rápida de reflejos, y antes de que el pobre chaval acabara tal que así...
...le replanteé la pregunta: Quiero decir: para un blog personal, ¿qué es mejor, Blogger o Wordpress? (En adelante, WP para los amigos y enemigos).
A ver Gata, que pareces nueva: Estás en un seminario de "GUORPRÉS". ¿Cuál crees que va a ser "mejor", al menos según la opinión, criterio y experiencia de ese ingeniero informático que está impartiendo la clase, y que de postear ni puñetera idea, que él lo que sabe es programar en html? Pues eso.
Que WP es milmillonesdeveces mejor, dónde va a parar, y que tú eres una hereje por siquiera cuestionarlo. Porque esto de Wordpress vs Blogger es como una cuestión de fe, como una religión.
Esto es como preguntar: ¿qué es mejor, Apple o Microsoft? ¿Cocacola o Pepsi? ¿Colacao o Nesquick? ¿Nocilla o Nutella? ¿Disney o Warner? ¿Pixar o Dreamworks?
Pues, aunque yo lo tenga claro en cada caso, todo depende de cada persona. Que para gustos se hicieron los colores. Y cada uno sabe qué le funciona mejor, qué le mola más y qué le resulta más cómodo. Y lo que para una persona es lo más de lo más, para otra puede ser una castaña peluda.
Pero volvamos a mi breve pero intensa historia de amor-odio contigo, querido WP. Después de que el profesor nos iluminara sobre tus indudables virtudes para crear una web o un blog, decidí darte una oportunidad.
En mi caso, además, fue tarea fácil, porque dada mi naturaleza curiosa, toda novedad supone una tentación irresistible para mí. Y la verdad es que estaba ya algo aburrida de mi antiguo blog de Blogger. O sea, éste.
Quizá si me hacía un nuevo blog contigo, WP, rompería la monotonía y volvería a despertarse en mí esa llama de la pasión blogueril que tan apagada tenía.
Dicho y hecho: me creé un nuevo blog contigo. Pensé el título, la temática, las secciones, cambié mil veces la plantilla hasta dar con una que me convenció, y empecé a escribir.
Al principio, la cosa iba más o menos bien. Me gustabas, me tenías casi encandilada con tus plantillas y esa apariencia tan profesional que le dabas a mi blog... Pero había "algo" que no.
Para empezar, eres muy complejo y navegar por tu escritorio es un verdadero coñazo cuando ya estás acostumbrado a la sencillez de Blogger. Ya sé que todo es cosa de acostumbrarse, pero mira.
Aunque lo peor de todo es que contigo me siento terriblemente sola. Es como tener una casa nueva, preciosa, grande, perfectamente decorada... en mitad de la nada. Sin vecinos, sin amigos que vengan a visitarme, sin nadie que me cuente cosas. Me aburro, querido WP.
Sí, tienes razón. Es lo que tiene empezar un blog de cero (si no lo enlazas con el antiguo, cosa que no quería): que no te conoce ni el Tato.
Por eso, entendí que tenía que darme a conocer si no quería seguir sola en mi monísimo blog.
¿Cómo? Pues lo típico: comentando en otros blogs. Vale. Pero no en los mismos blogs que seguía hasta entonces. Porque para eso, me quedo donde estaba. La idea era conocer blogs nuevos, y sobre todo, hechos contigo. Conocer más miembros de la comunidad WP. Más fans apasionados, como el profesor del curso.
Porque esto es como cuando te mudas de ciudad: tienes que socializar con la gente del nuevo lugar. Así que me puse a buscar blogs personales, similares al mío, pero que estuvieran hechos en WP.
La pregunta es: Where in the hell están los blogs personales, entrañables, divertidos, simpáticos, etc. en WP?
¿DÓNDE, copón? ¡To'l mundo está en Blogger! En WP sólo he encontrado blogs profesionales, sobre marketing, tendencias, moda, periodismo, cocina, software, etc. Blogs, digamos, de temáticas concretas. Muy profesionales, muy chachis de la muerte pero... ¡no me llaman nada!
¿Dónde, querido WP, están tus blogs similares a los que leo en Blogger? Porque, salvo alguna excepción que ya conocía y seguía, no lo sé, la verdad.
Así pues, decidí volver a seguir los mismos que ya seguía (los de Blogger).
No tenía por qué haber ninguna incompatibilidad, ¿no?
JA.
Primero: no sé por qué coj***es no se puede comentar en Blogger con el perfil de WP. Esto imagino que es culpa de Blogger (o sea, de la secta Google). Sí, aquí cada uno tiene su secta.
Lo que sí te deja es comentar desde una identidad Open ID asociada al perfil de WP. El problema: que a la hora de comentar no apareces con un nick, sino con tu nombre de usuario. Y resulta que mi nombre de usuario para acceder a WP es mi nombre y mi primer apellido. Así: nombreapellido.
Vaya, yo que quería seguir siendo anónima. Lo descarté inmediatamente.
La otra forma es crearte un perfil en Blogger (al que enlazar el blog), con el mismo nick e imagen que tengo para WP. Un poco farragoso, pero más anónimo que lo de Open ID.
Así lo hice y por fin, comenté en un par de blogs de los que ya seguía desde antes. Y la cosa parece que fluía, porque llegué a a atraer a una visita ¡¡y tuve un comentario!! (gracias Fle!!! ;D)
¿Entonces, dónde estaba el problema? Si la cosa empezaba a funcionar... Pues que eso de ser unas veces Superman y otras Clark Kent es un coñazo. Lo siento, pero esa doble personalidad me estaba trastornando.
Además, llevo ya unos años siendo Gata para la comunidad blogger. Una identidad y una reputación que no se labra una en dos días.
Me daba pena dejar de ser Gata para ser M. (O sea, para no ser nadie). Que otra cosa: mira que fui sosa para buscarme el nick, coño. (Aunque seguro que la gente sabía que era yo, porque se me notaba).
En fin, que por todas estas razones que he explicado, querido WP, he decidido dejarte.
Eres muy guay, pero no me molas nada ni me sirves para lo que yo quiero: un blog personal para soltar mis tontunas.
Por eso, vuelvo a mi querido y apacible Blogger, que me hace el apaño fenomenal.
Vuelvo a mi identidad gatuna, a mi comunidad, a mi gente también de Blogger. Que molan tanto o más que tu gente de WP, hombre ya.
Lo siento, sé que lo superarás. ;)
PD: Si alguna vez decido hacerme un blog o web profesional, con mi nombre y apellidos, en el que hable de trabajo y cosa serias, con el que espere llegar lejos en plan darme a conocer, hacer marca personal, etc., entonces, tal vez te llame y volvamos a intentarlo. A ver si lo nuestro funciona.
Pero de momento, para pasar un rato agradable, contar cosas y sentirme acompañada, para eso, me quedo en casa. En mi tejado de siempre. (Que de paso, voy a pasarle un poco el polvo y a quitarle telarañas).
EDITADO: Donde dije digo, digo Diego. Después de toooooooooooodo este alegato contra WP, al final he decidido darle una segunda oportunidad a ese otro blog en el que al final parece que no estoy tan sola. Y es que, me estaba quedando taaaaan mono...
Intentaré llevar los dos a la vez, si no acabo tarumba antes. O si no me canso a la primera de cambio.
Por supuesto, en uno y en otro, estáis en vuestra casa. Os espero. ;)
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31 de diciembre de 2014
¡Feliz 2015!
No quería acabar este año sin la ya "tradicional y muy típica entrada de fin de año y comienzo del nuevo". El año pasado, entre unas cosas y otras, se me pasó, o no me apeteció mucho hacerla en su momento y luego tampoco tenía mucho sentido escribirla.
Pero este año no quería que pasara lo mismo.
Sé que no soy nada original y que esta entrada será una más de cientos y cientos de millones de entradas típicas del 31 de diciembre.
Pero oye, no quería dejarlo pasar. Así, ya que estoy, me paso por aquí, os saludo y os deseo todo lo mejor para el 2015. ;P
Imagino que para algunos este 2014 habrá sido una pesadilla y estarán deseando dejarlo atrás. Para otros, habrá sido un buen año o incluso muy bueno, y les dará un poco de penita despedirlo.
Y para muchos, habrá sido un año más, -ni fu ni fa-, un año de transición, por que "el bueno será el 2015".
En mi caso, este 2014 ha sido un poco montaña rusa. Ha habido de todo un poco.
-Ha sido mi primer año como parada. La primera vez en mi vida que me encuentro en esta situación, y consciente de que aún me queda, -nos queda-, una larga travesía por el desierto.
Me he convertido en una cifra, una más en las estadísticas, en los datos de desempleo.
No es fácil estar en el paro. Es una situación que desestabiliza mucho a la persona.
En estos meses, he alternado momentos de tristeza, de desesperación, de ira, de nostalgia, de indignación, de sentirme una auténtica mierda, de incertidumbre, de pensar que jamás volveré a trabajar, que nadie me querrá contratar nunca... Y momentos de resignación, de intentar verle lo positivo a esta situación, de pensar que todo pasa por algo y que quizá esta es la ocasión para volver a empezar. Intento ser positiva, pero a veces cuesta, sip.
Y en ésas estamos.
-Porque 2014 también ha sido el año en que decidí levantarme del sofá, dejar de lamentarme, dejar de buscar culpables (que si la crisis, que si el Gobierno, que si las empresas..., -que no digo que no tengan su parte de culpa, pero si me quedo quieta en mi casa y no muevo el culo, nada va a cambiar-) y aposté por la formación, por reinventarme, por mejorar mi currículum, por ser más versátil, desencasillarme y ser más competitiva profesionalmente. En esto, tengo que decir que JJ fue decisivo, y una de las personas que me abrió los ojos, y creo que nunca se lo podré agradecer lo suficiente.
Por eso, estoy/estamos cursando un máster que -esperamos- nos abrirá nuevas puertas y oportunidades en el mundo laboral. Nadie dijo que fuera fácil, y vamos a tener que dedicar muchas horas y mucho esfuerzo a trabajos, estudio, proyecto fin de máster, etc. Pero estoy segura de que valdrá la pena.
Y como hoy en día, sin idiomas no eres nadie, sigo también con las clases de francés y he retomado, después de 15 años, las de inglés en la Escuela Oficial de Idiomas. Algo de lo que estoy muy satisfecha, y creo que debería haber hecho mucho antes. Aunque bueno, mejor tarde que nunca.
-Pero sobre todo, 2014 ha sido NUESTRO AÑO, el de JJ y mío. El año en que dimos un paso más en nuestra relación. El año en que cumplimos un sueño, dándonos el 'Sí, quiero' en la boda más bonita e inolvidable que podía imaginar.
En 2014 también cumplimos otro sueño: viajar a Nueva York, una ciudad que siempre llevaré en mi corazón, y a la que siempre querré volver.
Ha sido un año, como decía, de altibajos. Pero me quedo con lo bueno: con los grandes momentos; con los amigos de verdad, los que están siempre ahí, pase lo que pase, a pesar del tiempo y la distancia; con la familia más maravillosa que se puede tener (la mía y la de JJ), por todo su apoyo incondicional y por no dejarnos caer nunca.
Con ese 4 de octubre mágico e inolvidable; con la puesta de sol en Manhattan, vista con mis propios ojos.
Con cada despertar al lado del amor de mi vida. Con cada día junto a él.
Espero que el 2015 sea un buen año. Para todos. Dicen que va a ser un año de cambios, esperemos que así sea, y que la cosa sea para mejor.
No quiero hacerme grandes propósitos, ni grandes ilusiones; soy de las que suelen depositar muchas esperanzas en el nuevo año, y luego... pues eso, MEH. A veces me llevo cada chasco...
Por eso, no quiero tener muchas expectativas, para luego no sentirme decepcionada.
Sólo le pido a este año fuerza, paciencia, constancia y determinación. Sé que puedo conseguir lo que me proponga, si lo deseo de verdad y me dedico a ello en cuerpo y alma.
Para todos vosotros, mucha felicidad, amor, salud, prosperidad, trabajo, sexo genial... ;D En fin, que os deseo lo mejor, que se cumplan vuestros proyectos, sueños e ilusiones (eso sí, hay que ponerle dedicación, eh, que si no, nada). ;)
A los que estáis como yo, sin trabajo, ánimo, que algo saldrá; esta situación es dura, desquiciante... Pero no os hundáis ni dejéis que nadie os hunda ni humille; ¡tampoco os rindáis! Esto no puede durar para siempre.
A los que estáis sufriendo por amor/desamor, fuerza y paciencia; el tiempo lo cura todo, y como dice la canción, después de la tormenta, siempre sale el sol. Todo pasa por algo, y es verdad.
A las que vais a ser mamis, que sois unas cuantas por aquí, deseo que todo vaya genial, ya veréis como sí... En nada tenéis a vuestro peque en brazos. Jo, me dais una envidia sana...
Gracias por estar ahí un año más, por leer y comentar. O simplemente, eso, por estar... Que veo que somos ya 230, jarrrrlll!!!
Gracias, mil gracias.
Un beso enorme y ¡¡¡¡¡¡FELIZ 2015!!!!!!
...A ver si es verdad! ;)
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11 de noviembre de 2014
La Cigarra y la Hormiga Updated
Llega un momento en la infancia de toda persona, en el que alguien -habitualmente un familiar muy cercano y más mayor y sabio-, le hace la GRAN REVELACIÓN, contándole la famosa fábula de "La Cigarra y la Hormiga".
Todos conoceréis de sobra la historia y a sus dos protagonistas.
Por un lado, estaba la Cigarra: despreocupada, gandula y cero previsora, lo suyo era cantar, tocar la guitarra y holgazanear durante tooooooodo el verano. Su máxima era "Carpe Diem", vivía la vida sin preocuparse lo más mínimo por lo que pudiera pasar al día siguiente.
Ay, esa Cigarra feliz y holgazana con la que -casi- todos nos hemos sentido identificados en más de una ocasión.
Por otro lado, estaba la Hormiga, que era todo lo contrario que la Cigarra: trabajadora, constante, ahorradora,... Durante el verano, mientras la Cigarra cantaba y cantaba sin pegar ni chapa, la previsora y laboriosa Hormiga acarreaba granos de trigo bajo el intenso sol, para después tener alimento cuando llegara el frío.
Pues bien, pasó el verano, el otoño y llegó el crudo invierno. Y mientras la trabajadora Hormiga estaba tan requetebién en su casa, calentita y con muuuucha comida, -porque se lo había currado-, la infeliz de la Cigarra las pasaba canutas, y aterida de frío, tenía que pedir ayuda y cobijo a la Hormiga, quien finalmente se apiadaba de ella y la acogía, eso sí, no sin antes echarle en cara su actitud despreocupada.
Fin de la historia.
Después de la moraleja, tu abuelo -o la persona que te contaba la historia-, te hacía la inevitable pregunta:
Y tú, ¿qué quieres ser, Cigarra u Hormiga?
Y ahí te quedabas tú, a tus 6-7 tiernos años, cavilando:
-Ostras, Cigarra no, ¡ni de coña! Al principio se lo pasa muy bien, pero mira cómo acaba... No, no, hay que ser Hormiga.
Y así es como, desde bien pequeños, con una aparentemente (pero nada) inocente fábula, nuestros mayores nos inoculaban ya el virus del esfuerzo, la constancia, la previsión, el trabajo duro y el ahorro. (Cosa que se agradece, eh).
Ésta es una de esas enseñanzas que te hacen "clic" en la cabeza. Y que una vez la aprendes, ya no hay vuelta atrás. A poco responsable que seas, el runrún de la Cigarra y la Hormiga te perseguirá toda la vida.
-En épocas de exámenes en la Universidad, cuando ves que tienes dos toneladas de apuntes y te lo estás dejando para la noche de antes del examen. Runrún.
-Cuando estás a dieta y tus amigos dicen de ir a cenar a un italiano. Runrún.
-Cuando quieres ahorrar, pero llegan las navidades, vas a la FNAC y te lo comprarías TODO. Runrún.
Y es que la historia de la Cigarra y la Hormiga se puede aplicar a mil aspectos de nuestro día a día. A los estudios, al tema económico, al plano laboral...
Lo fácil, lo chachi, sería poder ser como la Cigarra, pero sin las consecuencias de ser Cigarra. Vivir la vida loker sin preocupaciones, disfrutar el momento, cantar y bailar, gastar sin límite, no tener que ahorrar para tener unos eurillos, ni trabajar para ganarse la vida.
(Bueno, los hay que tampoco tienen que ahorrar ni trabajar, tiran de tarjetas black, fraudes fiscales, cuentas en Suiza, y listo. Pero no es el caso; me refiero a gente honrada, que sois los que me leéis. No me imagino a Rato, Bárcenas o a Pujol leyendo mi blog).
En cambio, lo difícil, lo coñazo, al menos para mí y supongo que para muchos, es ser Hormiga.
Todos conocemos de sobra la teoría, pero luego, llevarlo a la práctica no es tan fácil.
Desde luego, si ser Hormiga fuera fácil no tendría mérito. Ni estaría tan valorado. (A veces, incluso un pelín sobrevalorado).
Yo creo que nuestra naturaleza hedonista nos hace ser Cigarras.
Todos tenemos un Lado Oscuro de la Cigarra innato y poderoso. Es como Anakin Skywalker y el Lado Oscuro de la Fuerza. O como Frodo y el Anillo.
Nos esforzamos por contrarrestar ese Lado Cigarra con un Lado Hormiga que nos sacamos de la manga.
Sin embargo, hay gente que acaba totalmente absorbida por el Lado Oscuro de la Cigarra. Se rinden absolutamente a él.
Son las Cigarras Puras. Gente a quien no le compensa el esfuerzo de ser Hormiga y han decidido vivir la vida sin preocupaciones, sin previsión, sin ahorrar, sin trabajar (o trabajando lo mínimo).
Piensan que bueno, en invierno hace frío, en tiempos de crisis se pasa mal, pero luego tampoco es tan terrible. (Y siempre habrá alguna Hormiga caritativa que nos acoja en su calentita casa). Haberlos, haylos.
Luego estamos los que intentamos luchar y vencer a nuestro Lado Cigarra con nuestro Lado Hormiga. A veces lo conseguimos, otras no tanto, pero ahí estamos. En una lucha sin fin entre el quiero y el debo. Entre el Me echaría una siesta de tres horas y 5 cm de baba, y el Tengo que estudiar toda la conjugación francesa. Entre el Me comería toda la caja de Chips'Ahoy, y el Debo cuidarme. Entre el Me gastaría el sueldo en libros, ropa, maquillaje, etc... Y el Tengo que ahorrar que estoy pelada y en paro.
Luego están las Hormigas Puras. Son pocas, pero todos conoceréis a alguna o algunas. Yo admiro su tesón, su capacidad de trabajo, su organización, su capacidad de ahorro, su austeridad (esa palabra tan repetida por los políticos, pero que tan poco se aplican a ellos mismos).
Aunque a veces a las Hormis Puras se les va la olla.
Es esa gente que no trabaja para vivir, sino que vive para trabajar.
Esa gente que se pasa la vida ahorrando, ahorrando, ahorrando... Y en realidad, si les preguntas para qué, tampoco tienen un motivo real para ahorrar.
Dicen: "Ahorro por si acaso, a modo de previsión".
No es "Ahorro para comprarme un coche o una casa", "Ahorro para poder hacer ese viaje que tanto he soñado"... No. Es "Ahorro porque empecé a ahorrar un día siendo muy niño después de que mi abuelito me diera un caramelo Werther's Original y una moneda de 5 duros y me contara la historia de la Cigarra y la Hormiga".
Y se les fue de las manos y ya no pueden dejar de ahorrar, por el simple hecho del placer que les produce el mero hecho de ahorrar. De acumular dinero.
Para ellos, ahorrar no es un medio. Es el fin en sí mismo.
Decía que admiro a las Hormigas Puras, pero hasta cierto punto, eh. Algunos me dan un poco de penica. Creo que no disfrutan la vida, realmente. Aunque ellos dicen ser felices así.
En mi opinión, han sido atrapados por el Lado Oscuro de la Hormiga, lo cual también tiene sus inconvenientes, aunque nuestro abuelito no nos lo contó el día que nos salió con la dichosa fábula.
Para mí, todos los extremos son malos. Ser 100% Cigarra es malo, por supuesto. Ya nos lo enseñaron de sobra con el cuento. Pero ser 100% Hormiga... uf, no sé yo hasta qué punto es positivo.
De hecho, creo que si bien las Cigarras Puras llegan a un límite de dejadez y vagancia del que ya no suelen pasar o es muy difícil, las Hormigas Puras pueden llegar a límites de capacidad trabajo y ahorro realmente patológicos. A veces dan miedo.
En un punto medio está la virtud, pienso yo. Ser Hormiga entre semana y Cigarra los fines de semana.
Pero a veces es taaaan difícil vencer a la Cigarra que todos llevamos dentro... ¿A vosotros no os pasa?
Y vosotros, ¿qué sois: Cigarra, Hormiga, o qué porcentaje de cada una?
3 de noviembre de 2014
Cuerpos perfectos
A ver cómo consigo expresar mi opinión sin contradecirme. Porque la verdad es que tengo una opinión un tanto contradictoria en este tema. Por un lado pienso "oh, sí, me parece súper indignante", pero por otro digo: "tampoco es para tanto, ni es la primera vez que lo vemos".
Empezaré por el hecho en sí: famosa firma de ropa (lencería para más señas), la lía parda y desata la polémica con una campaña publicitaria. Os suena, ¿no?
La campaña, en concreto, es ésta:
Como se puede apreciar en la foto, 8 modelos (delgadas, como suelen ser las modelos, nos guste o no) lucen modelitos de la firma Victoria's Secret bajo un titular que reza: The Perfect "Body".
Como cabe suponer, la indignación de un amplio sector de la población (especialmente femenina, joven y norteamericana) no se ha hecho esperar. La opinión generalizada es que esta campaña hace apología de la anorexia-bulimia.
Porque claro, para Victoria's Secret (en adelante, VS), esos 8 cuerpos son un ejemplo de cuerpo perfecto. Todo lo que se salga de ese canon, es imperfecto.
Cómo no, mensajes como éste nos generan frustración y descontento con nuestros propios cuerpos (imperfectos), porque se nos está lanzando un canon de belleza inalcanzable... Y de eso a la anorexia-bulimia va un paso.
Empezaré por el hecho en sí: famosa firma de ropa (lencería para más señas), la lía parda y desata la polémica con una campaña publicitaria. Os suena, ¿no?
La campaña, en concreto, es ésta:
Como se puede apreciar en la foto, 8 modelos (delgadas, como suelen ser las modelos, nos guste o no) lucen modelitos de la firma Victoria's Secret bajo un titular que reza: The Perfect "Body".
Como cabe suponer, la indignación de un amplio sector de la población (especialmente femenina, joven y norteamericana) no se ha hecho esperar. La opinión generalizada es que esta campaña hace apología de la anorexia-bulimia.
Porque claro, para Victoria's Secret (en adelante, VS), esos 8 cuerpos son un ejemplo de cuerpo perfecto. Todo lo que se salga de ese canon, es imperfecto.
Por tanto, si eres más bajita, o más curvilínea, o más culona, o más negra, o más asiática, si tienes tripa, o las caderas más anchas, la cintura menos marcada, las tetas más pequeñas (o más grandes)... que las chicas que se nos muestran en esa foto, eres obviamente imperfecta.
Aham...
Aham...
Cómo no, mensajes como éste nos generan frustración y descontento con nuestros propios cuerpos (imperfectos), porque se nos está lanzando un canon de belleza inalcanzable... Y de eso a la anorexia-bulimia va un paso.
Bien, estoy de acuerdo... en parte.
A ver...
Para empezar: estoy de acuerdo en que ni VS ni el sursuncorda es quién para decirle a nadie qué o cómo es un cuerpo perfecto.
Por otro lado, creo que toda imagen de perfección, nos la venda quien nos la venda, desde VS a Pastas Gallo, es inalcanzable, per se. Nadie es perfecto. N-A-D-I-E. Y tampoco hace falta ser perfecto para que la gente de nuestro alrededor nos quiera. Ni hace falta ser perfecto para gustar, para atraer y para ser amado.
Por otro lado, creo que toda imagen de perfección, nos la venda quien nos la venda, desde VS a Pastas Gallo, es inalcanzable, per se. Nadie es perfecto. N-A-D-I-E. Y tampoco hace falta ser perfecto para que la gente de nuestro alrededor nos quiera. Ni hace falta ser perfecto para gustar, para atraer y para ser amado.
Tampoco son perfectas las 8 modelos de la campaña de VS. Son altas y delgadas, más guapas unas que otras, pero ya está. Son eso: modelos de lencería. Nada más.
Para mí no son ningún ejemplo ni modelo a seguir en mi vida, ni en nada. Ni siquiera sabía que existían antes de ver la campaña.
(Tal vez me la pele tanto el modelo de perfección que promueve VS porque ya tengo 33 años, he llegado a un punto de aceptar mi cuerpo como es, y ya no tengo el chichi pa' farolillos. Paso de amargarme por tener una talla u otra. Tal vez, este mismo mensaje a una adolescente insegura le afecte de otra manera. Tal vez. Probablemente).
Para mí no son ningún ejemplo ni modelo a seguir en mi vida, ni en nada. Ni siquiera sabía que existían antes de ver la campaña.
(Tal vez me la pele tanto el modelo de perfección que promueve VS porque ya tengo 33 años, he llegado a un punto de aceptar mi cuerpo como es, y ya no tengo el chichi pa' farolillos. Paso de amargarme por tener una talla u otra. Tal vez, este mismo mensaje a una adolescente insegura le afecte de otra manera. Tal vez. Probablemente).
La publicidad nos vende eso. Un ideal. Un mundo ideal donde todo el mundo es guapo, esbelto, sano, huele bien, tiene los dientes blanco nuclear, no le salen arrugas ni manchas, no tiene pelos donde no toca y los tiene donde sí hay que tenerlos, todos los bebés son preciosos y no lloran ni dan por saco, la menstruación es de color azul y ni se nota ni duele, la ropa siempre queda blanca, el sexo es siempre espectacular, etc etc.
Joder, que somos adultos inteligentes, ¿no? Que tenemos capacidad de discernir. ¿O todavía dejamos que nos la cuelen?
La publicidad es eso: una gran mentira para vender. Esto no es nuevo. Y no debería amargarnos la existencia.
Que sí, que estoy de acuerdo en que la publicidad debería ser más ética. (Muchas cosas deberían serlo, y sobre todo, muchas más personas deberían serlo).
Es verdad que ese ideal que se nos presenta debería más realista, más cercano a la vida real. Pero ¿qué queremos? Es publicidad. Creérsela a pies juntillas es como creerse las pelis de Hollywood.
Joder, que somos adultos inteligentes, ¿no? Que tenemos capacidad de discernir. ¿O todavía dejamos que nos la cuelen?
La publicidad es eso: una gran mentira para vender. Esto no es nuevo. Y no debería amargarnos la existencia.
Que sí, que estoy de acuerdo en que la publicidad debería ser más ética. (Muchas cosas deberían serlo, y sobre todo, muchas más personas deberían serlo).
Es verdad que ese ideal que se nos presenta debería más realista, más cercano a la vida real. Pero ¿qué queremos? Es publicidad. Creérsela a pies juntillas es como creerse las pelis de Hollywood.
Por otro lado, no sé de qué c**o se extrañan algunas ahora. Estamos hablando de VS. Sí, sí, la misma firma que todos los años por Navidad organiza un famoso desfile con súper modelos disfrazadas de ángeles.
A todo el mundo que conozco le encanta el desfile. Es como la final de la Superbowl. Una tradición que todo el mundo ve.
Nadie se indigna al ver a esas tías de medidas imposibles y unas piernas interminables, contonearse con esos sujetadores de brillantes y esas alas.
Nadie se indigna al ver a esas tías de medidas imposibles y unas piernas interminables, contonearse con esos sujetadores de brillantes y esas alas.
Nadie ve nada malo en ello. A la gente le encanta el espectáculo. (Quizá no saben que esos "ángeles" de VS, esas topmodels, han tenido que estar las 72 horas anteriores al desfile ingiriendo sólo líquidos).
Nos indignamos con una campaña publicitaria cuyo eslogan es ciertamente desafortunado, pero no nos indignamos ante un desfile de mujeres cuyas medidas muy poco o nada tienen que ver con las medidas de la mujer media norteamericana, europea o de cualquier otro lado del planeta.
Nos molesta que VS nos diga que eso que saca en su campaña es un cuerpo perfecto. Pero no nos molesta que para su desfile más famoso saque a tías como Adriana Lima o Miranda Kerr, en vez de sacar a mujeres con unas medidas más reales.
Nos indignamos con una campaña publicitaria cuyo eslogan es ciertamente desafortunado, pero no nos indignamos ante un desfile de mujeres cuyas medidas muy poco o nada tienen que ver con las medidas de la mujer media norteamericana, europea o de cualquier otro lado del planeta.
Nos molesta que VS nos diga que eso que saca en su campaña es un cuerpo perfecto. Pero no nos molesta que para su desfile más famoso saque a tías como Adriana Lima o Miranda Kerr, en vez de sacar a mujeres con unas medidas más reales.
No sé, ante todo, coherencia. Si VS es proanorexia, o pro ideal de belleza inalcanzable, lo es siempre. En sus campañas, en sus desfiles, en su tallaje, en todo. Conclusión: no compres nada de esa marca. (Que luego, las indignadas con esta campaña son las mismas que pierden el culo por ver el desfile de Navidad y comprarse un sujetador de la marca).
Vale. Aceptamos que VS lanza una ideal de belleza poco o nada realista, y que por tanto, fomenta el descontento de las mujeres con su propio cuerpo. Pero... ¿acaso es la única firma que lo hace? ¿Acaso las demás firmas de lencería fomentan una imagen mucho más realista del cuerpo humano, ya sea femenino o masculino?
Y bueno, como suele pasar, a río revuelto, ganancia de pescadores. Ante la polémica desatada por VS (que tuvo como respuesta miles de tuits con el hashtag #iamperfect e incluso una campaña para recoger firmas en Change.org), otra marca de ropa interior, Dear Kate, ha sabido aprovechar el tirón y ha contraatacado con una campaña alternativa:
Está muy en la línea de lo que hicieron en su día Dove y The Body Shop. ¿Qué os parece?
Desde luego, han sido listos y rápidos. Imagino que habrán multiplicado sus ventas a costa de VS.
Pero me pregunto, si no hubiera sido por la campaña de VS, ¿creéis que esta firma, Dear Kate, sacaría a chicas con cuerpos normales, alguna incluso con bastante sobrepeso, en una campaña suya?
Pista:
Yo creo que aquí cada uno utiliza sus armas como mejor le conviene, para vender bragas y sujetadores, que es de lo que se trata... Aun así, aplaudo la contracampaña de Dear Kate, como en su día aplaudí las de Dove y The Body Shop.
Por cierto, leyendo tuits con el hashtag #iamperfect, me encontré con esto.
Y creo que nada mejor para acabar este post.
**EDITO: Después de estar diciendo todo el rato que son 8 modelos, me doy cuenta de que son 10. Ya no sé ni contar.
Vale. Aceptamos que VS lanza una ideal de belleza poco o nada realista, y que por tanto, fomenta el descontento de las mujeres con su propio cuerpo. Pero... ¿acaso es la única firma que lo hace? ¿Acaso las demás firmas de lencería fomentan una imagen mucho más realista del cuerpo humano, ya sea femenino o masculino?
OYSHO
WOMEN' SECRET
CALVIN KLEIN UNDERWEAR
INTIMISSIMI
En honor a la verdad, tengo que reconocer que Intimissimi es la que más se acerca al mundo real. La que tiene más tallas y unas modelos más curvilíneas. (Es donde me suelo comprar yo la ropa interior).
Pero tampoco es que para su publicidad recurra a tías del montón, precisamente. La modelo en este caso es Irina Shayk. Lo que se dice una tía "normal", de ésas que te encuentras todos los días por la calle. #miscojonestreintaysiete.
En cuanto a Oysho, me parece que en la mayoría de los casos es una firma para preadolescentes. Yo no me puedo comprar sujetadores de esta firma. Con una 95C, no me caben, señores y señoras. Y Women'Secret, pues según modelos me quedan mejor o peor. ¿Me traumatiza? Pues no. No compro y punto.
Como se puede ver, estas firman no sacan para sus campañas a gente con unos kilitos de más. No sacan a gente del montón. No sacan a gente mayor, con arrugas y flaccideces. Sacan a gente joven, alta, guapa y esbelta. Porque supuestamente los diseños lucirán mejor sobre cuerpos delgados que sobre un cuerpo con unos kilos de más. (Esto es cuestionable, ciertamente).
Con esto quiero decir que sacar a tías esculturales unas veces, (y escuálidas otras), lo hace VS, y lo hacen casi todas las firmas de moda. Lo vemos en las pasarelas. Lo vemos en el mundo de la moda en general.
¿Que es una mierda? Sí. ¿Que es una dictadura? También, si aceptas someterte a su dictado. ¿Que es falso porque no refleja el mundo real? Totalmente.
Pero por eso mismo, porque no refleja el mundo real, porque es algo ficticio, porque es Photoshop, no debería afectarnos tanto. De verdad. Creo que aquí nadie aspira a ser modelo de VS, ni de Oysho, ni nada de eso.
¿Que VS dice que esos son cuerpos perfectos? Pues muy bien. También Coca-Cola dice ser la chispa de la felicidad, y no es más que una bebida con gas.
Publicidad, nada más.
En lo que sí estoy bastante de acuerdo con la opinión de las indignadas es que la campaña es racista. Me faltan chicas de otras etnias en esa foto. Pero volvemos a lo mismo: no es representativa de la realidad.
Tiene "gracia" que VS sea una marca made in USA. El país donde más gordos hay. Y también donde hay más mezcla de etnias y culturas.
Está muy en la línea de lo que hicieron en su día Dove y The Body Shop. ¿Qué os parece?
Desde luego, han sido listos y rápidos. Imagino que habrán multiplicado sus ventas a costa de VS.
Pero me pregunto, si no hubiera sido por la campaña de VS, ¿creéis que esta firma, Dear Kate, sacaría a chicas con cuerpos normales, alguna incluso con bastante sobrepeso, en una campaña suya?
Pista:
Yo creo que aquí cada uno utiliza sus armas como mejor le conviene, para vender bragas y sujetadores, que es de lo que se trata... Aun así, aplaudo la contracampaña de Dear Kate, como en su día aplaudí las de Dove y The Body Shop.
Por cierto, leyendo tuits con el hashtag #iamperfect, me encontré con esto.
Y creo que nada mejor para acabar este post.
**EDITO: Después de estar diciendo todo el rato que son 8 modelos, me doy cuenta de que son 10. Ya no sé ni contar.
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2 de noviembre de 2014
Coming back... (again)
¡Hola a todo el mundo! Cuánto tiempo, ¿no?
-Ya te digo...
Si es que me paso la vida yéndome y volviendo... Soy un puñetero caso.
Bueno, mientras paso el aspirador y la mopa al blog para quitarle las toneladas de polvo y telarañas que ha acumulado en estos casi 8 meses de abandono, voy a intentar poneros al día brevemente de lo que ha acontecido en mi vida en todo este tiempo.
*Empezaré por EL ACONTECIMIENTO: la BODA. :_) Todavía estoy en una nube de algodón rosa.
Pues sí: JJ y yo nos casamos a principios del mes pasado, y la verdad es que fue un día inolvidable, precioso, maravilloso, genial... Un día per-fec-to.
Él estaba guapérrimo y súper elegante con su chaqué (nunca pensé que con una indumentaria tan clásica se pudiera desprender tanto sex appeal).
Está mal que yo lo diga, -y obviamente no puedo ser imparcial y pensaréis que me ciega el amor, pero joer, estaba tremendo. *__*
En cuanto a mí, me sentí cual princesa Disney con mi vestidazo.
Disfruté muchísimo. Todos lo pasamos estupendamente. Lloramos, reímos, nos emocionamos, bailamos, comimos... Lo dicho: fue un día perfecto.
Sólo le puedo poner un pero: y es lo rápido que se pasa. Ya me lo decía todo el mundo: "Disfruta del día, que se pasa volando." Y tenían razón.
Ahora casi un mes después, no puedo evitar sentir un poquito de morriña...
Puf, me volvería a casar mañana mismo. Una y mil veces.
Mil a lo mejor no, que sino podría parecer eso el Día de la Marmota, pero vaya, que no me importaría revivirlo alguna vez más.
Pero bueno, siempre nos quedarán las fotos.
En cuanto a los meses de preparativos, pues aunque es una etapa bonita y divertida, también fue un tanto estresante por mi tendencia a agobiarme y ponerme siempre en lo peor: que no me diera tiempo a prepararlo todo, que se me olvidara algo importantísimo, que algo pudiera salir mal (tipo tropezarme con el vestido y caer de bruces ante un centenar de personas), que ese día cayeran chuzos de punta o soplara un tornado; que la peluquera o el fotógrafo... o peor aún, ¡el novio!, no se presentaran ese día... O todo junto a la vez, en plan el Universo al completo conspira contra mí.
Pero nah, al final, todo salió a pedir de boca; mejor incluso de lo que hubiera imaginado. Ni llovió, ni hubo tornado, ni tsunami. Tampoco tropecé con el vestido, aunque me lo pisaron muchas veces y acabó bastante sucio, el pobre. ¿Pero qué importaba eso? Disfrutamos como enanos. Fue sin duda el día más feliz de mi vida.
Va, ahí os dejo una foto de espaldas, y así podemos seguir en el "economato", como diría Gordipé. ;)
*Más cosas: la luna de miel. Fuimos a Nueva York y nos encantó...
¿Cómo no nos iba a gustar? Si es que eso no es una ciudad. Eso es un parque temático. Una piscina de bolas, pero para adultos.
Bueno, en realidad, para adultos, ancianos, adolescentes, niños... Es imposible que no te guste NY. Es imposible aburrirse, tengas la edad que tengas. Hay millones de cosas para entretenerte.
Y sobre todo: es imposible no gastar. Siempre encuentras cosas molonas, y además, baratas.
También es imposible hacer dieta. Aquello es el paraíso del consumismo y la comida grasienta pero deliciosa.
Y es imposible que no te salgan ampollas en los pies. Aunque lleves calzado cómodo.
Pero vaya, quién pillara otra vez esos paseos por Central Park, esas caminatas por Lexington Ave, esas visitas a tropecientos museos, o esas carreras para pillar el metro.
Ains... espero volver alguna vez más, porque me fascinó la ciudad, su gente, su ritmo, su dinamismo...
*Más cosas: en el plano profesional, JJ y yo seguimos en el paro. Nad nuevo bajo el sol, en ese aspecto.
Tampoco es que hayamos buscado trabajo muy activamente, ya que para este nuevo año académico hemos apostado por la formación.
Después de mucho pensar, debatir, cavilar, darle vueltas a la pelota, y otra vez pensar y valorar, allá por el verano decidimos matricularnos en un máster del Universo. Bueno, del Universo no. En realidad es de Marketing, esa cosa que está ahora tan de moda y que te piden casi para cualquier puesto de trabajo.
Nos hemos dejado buena parte de la indemnización del despido en la matrícula, pero confiamos en que va a ser una gran inversión.
Tenemos amigos y conocidos que han hecho ese mismo máster en años anteriores, y la verdad es que todos nos han hablado maravillas y nos lo han recomendado.
Todos, sin excepción, han mejorado su situación laboral y su perfil profesional tras la realización de este postgrado.
Así que nosotros esperamos no ser menos, y confiamos bastante en que nos ayude a ampliar nuestro CV, y a poder optar a más salidas laborales.
Eso sí, también nos han dicho que va a ser un año duro, ya que es máster con un alto nivel de exigencia. Hay que currar, y mucho.
Así pues, vuelvo al cole, 10 años después de acabar la carrera... Quién me lo iba a decir.
Recuerdo que hace años, veía los másters como si fueran algo muy lejano a mí. Algo que me gustaría hacer, pero que intuía que jamás haría. Demasiado caro, demasiado complicado.
Pues vaya, quién me lo iba a decir a mí hasta hace poco. Al final, voy a hacer un máster. Con dos cojones. (¡Socorro!)
Deseadnos suerte, porque la vamos a necesitar. Nos espera un añito intenso de empollar libros, hacer estudios de mercado, aprender cosas que no sabíamos ni que existían, hacer trabajos en grupo y un proyecto fin de máster.
En cuanto al blog... ¡Ay, el blog! Además de los siglos y siglos sin actualizar, tal vez os hayáis dado cuenta de que han desaparecido casi todas las imágenes. Incluida la que tenía antes en la cabecera.
Y que en su lugar hay como unas señales triangulares de peligro.
Bien, las imágenes no han desaparecido. No han muerto, ni estaban de parranda.
Las borré yo sin querer, que soy así de lers.
Como sabéis, Gmail (Google), en su afán de secta globalizadora, se empeña en que tengamos todos sus "productitos" vinculados (cuenta de correo Gmail, Google +, Picasa, blog de Blogger, etc). De modo que las imágenes que yo tenía colgadas en el blog aparecían también en las imágenes de mi cuenta de Google+.
Cuando me di cuenta de ello, entré en pánico. Pensé que mis escasos contactos de esa red social (que son gente de mi ámbito 1.0) podrían llegar hasta mi blog pinchando en esas imágenes. (Error)
Y como mi blog sigue siendo anónimo, o al menos ésa es la idea, pues eso: gotita de sudor frío deslizándose por mi frente. Me dio el yuyu.
Y claro, con miedo no se piensa bien. ¿Qué se me ocurrió? ...
Muy bien: borrarlas todas de mi perfil de Google+ (pensando inocente de mí, que no desaparecerían del blog).
El caso es que desaparecieron (de Google+, de Picasa y por ende, del blog) en el momento en que le di a borrar. Y ahora creo es imposible recuperarlas. Vamos, que la he liado parda.
Ahora sé que lo que tenía que haber hecho (y haré a partir de ahora) es asegurarme de que esas imágenes no las comparto con mis contactos de Google+, en vez de pulsar el "botón rojo".
Pero ya digo: me agobié, me precipité, y las borré casi todas sin pensar en las consecuencias.
Y obviamente, no voy a ponerme ahora a subir una por una todas las imágenes de casi 5 años de blog. Me da mucha pereza.
Pero claro, así sin imágenes, el blog se ve muy soso, la verdad. Como que no invita mucho a visitarlo, ni a actualizar.
Entonces... entre que he estado bastante liada con los preparativos de la boda, que nuevamente estaba en crisis de ideas para escribir (y no quería saturar al personal con el tema bodorrio), y después de perder las imágenes, que le daban alegría y vidilla al blog, pues eso: 8 meses sin postear.
Como siempre que estoy siglos sin actualizar, me he planteado seriamente cerrar el blog definitivamente. Pero no me atrevo. Y no quiero, porque sé que si lo hago me voy a arrepentir.
También pensé en abrirme uno nuevo y empezar de cero. Pero es que también me da pereza.
Así que nada, después de darle vueltas al tema, aquí me he dejado caer de nuevo. (Ya, ya sé que soy cansina de cojones).
Vuelvo con propósito de enmienda, y con el firme deseo de volver para quedarme.
Pero es eso: un deseo. No puedo prometer nada, y menos con el tema del máster. Aunque lo intentaré.
De momento, estoy apañando el blog, dejándolo mono y añadiendo alguna imagen, para que que no dé penita verlo. Que parecía que lo habían expoliado.
Lo he redecorado un poco y le he cambiado el diseño. A ver qué tal. A ver si con la nueva imagen, me motivo.
Y, de momento, eso es todo.
Por supuesto, muchas gracias a los que habéis seguido visitando mi blog y comentando durante mi prolongada ausencia. Gracias de verdad. Yo he seguido leyendo en silencio a muchos... Desde los tejados.
Besos a todos y todas. I'm back. :)
Maullando sobre...
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la vida es así,
vida de pareja,
Yo misma
5 de marzo de 2014
Matrimonios efímeros
Como de costumbre, el sábado pasado fui a comer a casa de mis padres.
Y mientras se hacía el arroz al horno, me puse a leer la prensa del fin de semana y sus respectivos suplementos.
Hojeando el Yo Dona, (ya sabéis lo que pienso de las revistas femeninas, pero de vez en cuando, un poco de frivolidad tampoco hace daño, ¿no?), me tropecé de bruces con este artículo: Matrimonios de usar y tirar. Como podéis imaginar, el tema captó de inmediato mi atención, inmersa como estoy en los preparativos de mi boda.
El artículo, nada del otro mundo, ahonda en un tema que yo ya vengo observando desde hace tiempo. Y es la cantidad cada vez mayor de matrimonios que duran tres telediarios.
"Pareja de novios aparentemente súper enamorados y acaramelados, monta el bodorrio del siglo, se van de luna de miel, y sorprendentemente, al año, dos años o tres a lo sumo, están firmando los papeles del divorcio".
Como siempre, los casos más conocidos y con más repercusión son los de los famosos. En el propio artículo se citan varios, encabezados por el último y posiblemente uno de los más sonados: el de Patricia Conde.
Lo de esta chica ha sido realmente espectacular, por decirlo de alguna manera. En menos de dos años, se casa con Carlos Seguí (pedazo bodorrio que montaron), tienen un hijo y se separan.
Me quedo loca.
No sé lo que ha pasado ahí, pero desde luego, muy normal no es.
Y desde luego, si no estaban bien, ¿por qué hacen ese paripé de casarse? Y lo que es peor: ¿por qué narices deciden tener un hijo si las cosas siguen mal entre ellos? ¿A ver si con el churumbel se arreglaban?
ERROR!!!!
En fin... Podría pensarse que estas cosas sólo pasan en el famoseo, ya que esta gente se puede permitir eso de me caso-tengo un hijo (esto es opcional)-me canso-me divorcio-vuelta a empezar. Y aquí paz y después gloria. Que para eso tienen el dinero a cabassaes, como dicen en mi pueblo.
Pero no. Porque, como dice el artículo, esta situación es más frecuente de lo que creemos, y también le pasa al españolito de a pie. De hecho, cada año, les ocurre a casi 1.000 parejas en nuestro país.
Y como decía yo al principio del post, es una tendencia que vengo observando. En concreto, conozco dos casos bastante cercanos. Os cuento:
El primero es un amigo que se casó hace cosa de 3 años con una chica estupenda que conoció en la carrera.
Yo fui a esa boda y os puedo decir que fue de cuento. Parecían la pareja ideal.
Pero como siempre, no es oro todo lo que reluce. Y no, no estaban tan bien como parecía.
Después de la boda, él se fue a vivir a Ciudad del Norte, de donde es ella.
Encontró trabajo, se compraron un piso, hizo algunos amigos... Pero él nunca se ha sentido integrado allí. No le gustaba la ciudad, nunca la ha sentido como suya y después de varias crisis, rayadas, idas y venidas, discusiones, etc, ha decidido poner fin a su matrimonio.
Ha dejado mujer, piso, trabajo y un puñado de amigos y ha vuelto a casa de sus padres.
Según nos confesó, su relación se había convertido en una pura rutina; el sexo era prácticamente inexistente y muy monótono; además, como digo, no estaba nada a gusto en Ciudad del Norte y con sus suegros no se llevaba precisamente bien que digamos.
Que la sigue queriendo mucho, pero que ya no está enamorado de ella.
Éstas son, a grandes rasgos, las razones que nos ha dado para tomar una decisión tan drástica. Romper con todo y empezar de nuevo, apenas tres años después de su boda.
El otro caso es una compañera de estudios y su ahora ex marido. Llevaban casados 2 o 3 años y parecían también super enamorados y felices. Al menos, no tenían problemas de pareja.
Pero él empezó a tontear con una compañera de trabajo, así como quien no quiere la cosa, en plan colegas, jiji-jaja jiji-jaja... Una cosa llevó a la otra.... Hasta que, un buen día, el tipo le dice a su mujer: lo siento, pero me he enamorado de otra.
Así, sin anestesia ni ná.
Bueno, no sé si se lo dijo en estos términos, pero el caso es que dejó a esta chica para irse con la compañera.
A mí me parece una putada, la verdad. Aunque bueno, al tipo le reconozco al menos el valor de haberlo dicho y no tener engañada a la chica, como esos que tienen mujer y amante. Y ni dejan a la mujer ni dejan a la amante.
Sobre lo que ha hecho de dejar a su mujer e irse con la compañera... supongo que nadie es quien para juzgar. Pero repito que me parece una putada.
Y sí, es cierto que enamorarse de otra persona que no es tu pareja es algo que le puede pasar a cualquiera. Y que nunca digas de este agua no beberé y todo eso.
Además de que todos tenemos derecho a una segunda oportunidad, a encontrar el amor verdadero y no quedarnos con lo primero que encontramos en esta vida. Vale, de acuerdo.
Pero, uffff... Estamos hablando de personas. El tema es delicado.
Se trata de reemplazar a una persona, con sus sentimientos, por otra. Una persona con la que estabas bien y con la que eras feliz.
Tanto, que decidiste casarte con ella
Y te encaprichas de otra y lo mandas todo al garete.
El amor es así, supongo. No se puede controlar. No puedes elegir de quién te enamoras.
Pero es que la cosa no se queda aquí.
Lo peor es que el tipo (y su nueva novia) se pasa la vida exhibiendo su amor en las redes sociales, como si fueran adolescentes. Que todo el mundo sepa lo mucho que se quieren, la de cosas que hacen juntos, los viajes que hacen, etc...
Pues oye, ya que le has pegado la gran patada en el culo a tu ex, al menos no le restriegues tu felicidad por los morros. Sé discreto, jolines. Que no cuesta nada.
Ahórrale esa humillación.
Si ya no la quieres porque estás tan enamorado de tu nueva y flamante novia (y futura esposa, que ya tienen fecha de boda, ¡flipa!), al menos no la hagas partícipe de tu nueva vida. No hurgues en la herida. Ten un poco de caridad.
Vamos, yo lo veo así.
Yo es que, creo tanto en eso del karma, que a veces pienso que esta gente está pidiendo a gritos que las cosas les vayan mal.
Y sí, ya tienen fecha de boda. Que yo digo una cosa: Chaval, si ya te casaste una vez y la cosa ha acabado como ha acabado, ¿qué prisa tienes en volver a hacerlo? Ya son ganas, ¿eh?
A ver si de ésta también te vas a cansar a los 4 días de la boda...
Lo único bueno en ambos casos: que no ha habido hijos de por medio. Que al final, son los que más sufren por estas cosas.
En fin, que parece que vivimos en la cultura del usar y tirar.
Nos cansamos enseguida de todo. Continuamente necesitamos nuevos estímulos. Cosas nuevas, diferentes.
Tan rápido nos entusiasmamos con algo, que nos aburrimos y a otra cosa, mariposa. Total, hay tanto donde elegir...
Y eso creo que se está trasladando a las relaciones personales, y en concreto, a las de pareja.
Antes, los matrimonios duraban años y años. Ahora, no duran nada.
Que no digo que haya que aguantar carros y carretas. Hay cosas que no deben tolerarse jamás, por muy casado y enamorado que esté uno. Como por ejemplo, la violencia de género, las humillaciones, la falta de respeto. O las infidelidades continuadas.
Afortunadamente, las mujeres tenemos ya independencia suficiente como para no tener que aguantar a un patán de marido como ocurría antaño.
Por otro lado, no creo demasiado en eso del amor para toda la vida. (Al menos, no ese amor alocado y perfecto de las películas). Eso no existe. Porque las relaciones pasan por diferentes etapas, la convivencia es dura y todos tenemos nuestras manías, nuestros malos humos y peores despertares. Y a veces hace falta algo más que "amor". También tolerancia y paciencia.
No sé. Ni tanto ni tan calvo. Ni pasarse la vida juntos aunque dos no se aguanten ni tengan nada en común, ni agobiarse a los tres días y cortar por lo sano sin ni siquiera intentar arreglar las cosas.
Porque hay veces que vale la pena intentarlo. Y es triste que las cosas acaben de esa forma, cada uno por su lado, cuando podían haber sido felices juntos.
Caray, qué complicado es todo...
Y vosotros, ¿qué pensáis de este tema?
Y mientras se hacía el arroz al horno, me puse a leer la prensa del fin de semana y sus respectivos suplementos.
Hojeando el Yo Dona, (ya sabéis lo que pienso de las revistas femeninas, pero de vez en cuando, un poco de frivolidad tampoco hace daño, ¿no?), me tropecé de bruces con este artículo: Matrimonios de usar y tirar. Como podéis imaginar, el tema captó de inmediato mi atención, inmersa como estoy en los preparativos de mi boda.
El artículo, nada del otro mundo, ahonda en un tema que yo ya vengo observando desde hace tiempo. Y es la cantidad cada vez mayor de matrimonios que duran tres telediarios.
"Pareja de novios aparentemente súper enamorados y acaramelados, monta el bodorrio del siglo, se van de luna de miel, y sorprendentemente, al año, dos años o tres a lo sumo, están firmando los papeles del divorcio".
Como siempre, los casos más conocidos y con más repercusión son los de los famosos. En el propio artículo se citan varios, encabezados por el último y posiblemente uno de los más sonados: el de Patricia Conde.
Lo de esta chica ha sido realmente espectacular, por decirlo de alguna manera. En menos de dos años, se casa con Carlos Seguí (pedazo bodorrio que montaron), tienen un hijo y se separan.
Me quedo loca.
No sé lo que ha pasado ahí, pero desde luego, muy normal no es.
Y desde luego, si no estaban bien, ¿por qué hacen ese paripé de casarse? Y lo que es peor: ¿por qué narices deciden tener un hijo si las cosas siguen mal entre ellos? ¿A ver si con el churumbel se arreglaban?
ERROR!!!!
En fin... Podría pensarse que estas cosas sólo pasan en el famoseo, ya que esta gente se puede permitir eso de me caso-tengo un hijo (esto es opcional)-me canso-me divorcio-vuelta a empezar. Y aquí paz y después gloria. Que para eso tienen el dinero a cabassaes, como dicen en mi pueblo.
Pero no. Porque, como dice el artículo, esta situación es más frecuente de lo que creemos, y también le pasa al españolito de a pie. De hecho, cada año, les ocurre a casi 1.000 parejas en nuestro país.
Y como decía yo al principio del post, es una tendencia que vengo observando. En concreto, conozco dos casos bastante cercanos. Os cuento:
El primero es un amigo que se casó hace cosa de 3 años con una chica estupenda que conoció en la carrera.
Yo fui a esa boda y os puedo decir que fue de cuento. Parecían la pareja ideal.
Pero como siempre, no es oro todo lo que reluce. Y no, no estaban tan bien como parecía.
Después de la boda, él se fue a vivir a Ciudad del Norte, de donde es ella.
Encontró trabajo, se compraron un piso, hizo algunos amigos... Pero él nunca se ha sentido integrado allí. No le gustaba la ciudad, nunca la ha sentido como suya y después de varias crisis, rayadas, idas y venidas, discusiones, etc, ha decidido poner fin a su matrimonio.
Ha dejado mujer, piso, trabajo y un puñado de amigos y ha vuelto a casa de sus padres.
Según nos confesó, su relación se había convertido en una pura rutina; el sexo era prácticamente inexistente y muy monótono; además, como digo, no estaba nada a gusto en Ciudad del Norte y con sus suegros no se llevaba precisamente bien que digamos.
Que la sigue queriendo mucho, pero que ya no está enamorado de ella.
Éstas son, a grandes rasgos, las razones que nos ha dado para tomar una decisión tan drástica. Romper con todo y empezar de nuevo, apenas tres años después de su boda.
El otro caso es una compañera de estudios y su ahora ex marido. Llevaban casados 2 o 3 años y parecían también super enamorados y felices. Al menos, no tenían problemas de pareja.
Pero él empezó a tontear con una compañera de trabajo, así como quien no quiere la cosa, en plan colegas, jiji-jaja jiji-jaja... Una cosa llevó a la otra.... Hasta que, un buen día, el tipo le dice a su mujer: lo siento, pero me he enamorado de otra.
Así, sin anestesia ni ná.
Bueno, no sé si se lo dijo en estos términos, pero el caso es que dejó a esta chica para irse con la compañera.
A mí me parece una putada, la verdad. Aunque bueno, al tipo le reconozco al menos el valor de haberlo dicho y no tener engañada a la chica, como esos que tienen mujer y amante. Y ni dejan a la mujer ni dejan a la amante.
Sobre lo que ha hecho de dejar a su mujer e irse con la compañera... supongo que nadie es quien para juzgar. Pero repito que me parece una putada.
Y sí, es cierto que enamorarse de otra persona que no es tu pareja es algo que le puede pasar a cualquiera. Y que nunca digas de este agua no beberé y todo eso.
Además de que todos tenemos derecho a una segunda oportunidad, a encontrar el amor verdadero y no quedarnos con lo primero que encontramos en esta vida. Vale, de acuerdo.
Pero, uffff... Estamos hablando de personas. El tema es delicado.
Se trata de reemplazar a una persona, con sus sentimientos, por otra. Una persona con la que estabas bien y con la que eras feliz.
Tanto, que decidiste casarte con ella
Y te encaprichas de otra y lo mandas todo al garete.
El amor es así, supongo. No se puede controlar. No puedes elegir de quién te enamoras.
Pero es que la cosa no se queda aquí.
Lo peor es que el tipo (y su nueva novia) se pasa la vida exhibiendo su amor en las redes sociales, como si fueran adolescentes. Que todo el mundo sepa lo mucho que se quieren, la de cosas que hacen juntos, los viajes que hacen, etc...
Pues oye, ya que le has pegado la gran patada en el culo a tu ex, al menos no le restriegues tu felicidad por los morros. Sé discreto, jolines. Que no cuesta nada.
Ahórrale esa humillación.
Si ya no la quieres porque estás tan enamorado de tu nueva y flamante novia (y futura esposa, que ya tienen fecha de boda, ¡flipa!), al menos no la hagas partícipe de tu nueva vida. No hurgues en la herida. Ten un poco de caridad.
Vamos, yo lo veo así.
Yo es que, creo tanto en eso del karma, que a veces pienso que esta gente está pidiendo a gritos que las cosas les vayan mal.
Y sí, ya tienen fecha de boda. Que yo digo una cosa: Chaval, si ya te casaste una vez y la cosa ha acabado como ha acabado, ¿qué prisa tienes en volver a hacerlo? Ya son ganas, ¿eh?
A ver si de ésta también te vas a cansar a los 4 días de la boda...
Lo único bueno en ambos casos: que no ha habido hijos de por medio. Que al final, son los que más sufren por estas cosas.
En fin, que parece que vivimos en la cultura del usar y tirar.
Nos cansamos enseguida de todo. Continuamente necesitamos nuevos estímulos. Cosas nuevas, diferentes.
Tan rápido nos entusiasmamos con algo, que nos aburrimos y a otra cosa, mariposa. Total, hay tanto donde elegir...
Y eso creo que se está trasladando a las relaciones personales, y en concreto, a las de pareja.
Antes, los matrimonios duraban años y años. Ahora, no duran nada.
Que no digo que haya que aguantar carros y carretas. Hay cosas que no deben tolerarse jamás, por muy casado y enamorado que esté uno. Como por ejemplo, la violencia de género, las humillaciones, la falta de respeto. O las infidelidades continuadas.
Afortunadamente, las mujeres tenemos ya independencia suficiente como para no tener que aguantar a un patán de marido como ocurría antaño.
Por otro lado, no creo demasiado en eso del amor para toda la vida. (Al menos, no ese amor alocado y perfecto de las películas). Eso no existe. Porque las relaciones pasan por diferentes etapas, la convivencia es dura y todos tenemos nuestras manías, nuestros malos humos y peores despertares. Y a veces hace falta algo más que "amor". También tolerancia y paciencia.
No sé. Ni tanto ni tan calvo. Ni pasarse la vida juntos aunque dos no se aguanten ni tengan nada en común, ni agobiarse a los tres días y cortar por lo sano sin ni siquiera intentar arreglar las cosas.
Porque hay veces que vale la pena intentarlo. Y es triste que las cosas acaben de esa forma, cada uno por su lado, cuando podían haber sido felices juntos.
Caray, qué complicado es todo...
Y vosotros, ¿qué pensáis de este tema?
Maullando sobre...
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gente,
la vida es así,
love is in the air,
pa' flipar,
reflexiones gatunas,
vida de pareja
4 de marzo de 2014
Casi medio año después...
...vuelvo al blog. Tachán.
Muchos ya creíais que no iba a volver nunca más. ¿A que sí?
Joer, y tanto. Si yo misma lo llegué a pensar, no os creáis.
Y así estaba, con el run-run de volver o dejarlo ya pa siempre. Que soy muy pesada. Que ni me voy ni me quedo.
Y eso es lo peor del bloguero. No escribir pero sentirse culplable por no hacerlo.
Es como apuntarse al gimnasio y luego no ir. Y sentirte culpable y gordaco por no ir.
Coño, para eso ve o bórrate.
Pues eso.
Pasó el otoño, y no escribí prácticamente nada.
Pasaron las Navidades y llegó el 2014. Y esta vez, absolutamente nada. Me daba mucha pereza, para qué mentir.
Y llegó el día en que el blog cumplió 4 años. 4 solitarios años, sin fiesta de cumpleaños ni entrada conmemorativa. (La verdad es que lo olvidé por completo).
Pero entonces, cuando me acordé, se me encogió un poquito el corazón.
Y me dije a mí misma que era una inconstante, y un desastre, y blablabla. Yo es que soy muy de reñirme a mí misma.
¿Y qué hago? ¿Lo dejo definitivamente o vuelvo?
En un principio fue un: Lo dejo. Paso.
No me apetecía escribir, me daba mucha pereza, y además, casi ni me reconocía en aquella chica de 28 años que empezó el blog en febrero de 2010.
Y la verdad es que ahora me releo y me sigue dando una mezcla de vergüencita y ternura (como quien vuelve a leer sus diarios de adolescente).
Pero claro, cerrar el blog... eso ya son palabras mayores. No me atrevía, sinceramente. Era como aniquilar una parte de mi existencia. En fin, el eterno dilema de siempre.
Así que decidi volver a entrar en Blogger. A ver qué sentía al hacerlo.
Y lo más sorprendente es que no me sentí extraña. No parecía que hubiera pasado tanto tiempo. Sólo sentí un poco de añoranza, eso sí.
Pero no encontré un lugar extraño, frío y hostil, como esperaba. Sino un ambiente cálido, familiar, como quien vuelve a casa por Navidad. Efectivamente, me sentí como en casa.
Me gustó reencontrarme con mi blog, conmigo misma y con los otros blogs. Vuestros blogs.
Así que decidí volver a escribir, y ponerme al día.
Y es que... tenía muchas cosas que contar.
Tantas que no sé por qué no lo había hecho ya.
Siempre quejándome de que no me pasaba nada digno de reseñar... y cuando al fin me pasa, silencio administativo.
En todo este tiempo, efectivamente, me han pasado unas cuantas cosas. Buenas, muy buenas y no tan buenas.
Entre las muy buenas, la mejor sin duda es que JJ y yo nos casamos el próximo mes de octubre. :D
Me lo pidió este pasado verano, (¡al fin!) estando en Londres, y la verdad es que llevamos varios meses de mucho ajetreo con los preparativos. (Aunque eso no es excusa para no actualizar, lo sé).
Yo sabía que una boda requería de tiempo, que había muchas cosas que pensar y preparar, ¡pero no imaginaba que tantas!
Así que estamos desbordados de ilusión, (yo algo más que él) pero también algo desbordados con todo lo que hay que preparar.
Ya tenemos bastantes cosas elegidas y cerradas, pero aún nos quedan un montón. Así pues, si entre los presentes hay algún/a wedding-planner altruista, loco/a de las bodas o simplemente novio/a reciente que me quiera echar una mano, toda idea o sugerencia será más que bienvenida. ;)
Sigo.
Pero todo no puede ser perfecto, y la vida ya se encarga de darte una de cal y otra de arena
¿Que hace falta dinero para preparar un boda? No te preocupes, que ya te dejo sin trabajo. A ti y a tu pareja.
Efectivamente, ambos estamos afectados por el ERE de extinción tras el mediático cierre de la radiotelevisión pública en la que trabajábamos. Una decisión política tan arbitaria como injusta.
Bueno, este tema es ya conocido por todos, así que no voy a extenderme más. Sólo decir que ha sido una puñalada trapera y ruin, de las muchas que ya nos ha dado este Gobierno de mierda.
Pero en fin, así son las cosas; no hay vuelta de hoja y toca
Eso sí, la boda sigue p'alante. En ningún momento nos planteamos cancelarla. Si hay que recortar de alguna partida, se recortará siguiendo la "tendencia".
Así pues, por primera vez en nuestra vida, (hemos sido unos privilegiados, lo sé), JJ y yo nos encontramos a las puertas del paro; un paro que se prevé de larga duración.
Y estamos también desconcertados, sin saber muy bien por dónde tirar.
Se acabó el sueño de trabajar como periodistas. Prácticamente, para siempre. C'est fini. Fue bonito mientras duró, pero ahora toca reinventarse, buscar nuevas perspectivas, otros horizontes.
De momento no somos muy optimistas, la verdad. Las cosas no permiten serlo.
No hay curro de casi nada.
Para cualquier trabajito te piden dos carreras, chorrocientos idiomas y un máster, para luego hacer más horas que la impresora y cobrar una miseria.
Ese es el sistema en el que vivimos.
Y luego, todo lo que nos llegan son noticias de amigos, conocidos y ex compañeros que no encuentran nada y llevan ya ni se sabe en el paro. Resignados. Asqueados.
Algunos, los que pueden permitírselo, han vuelto a estudiar. Que si un máster, que si una carrera, que si un módulo.
Espero que sepamos aguantar bien todo esto, y llevarlo con dignidad, y sobre todo, que no nos afecte como pareja. Al menos no de manera negativa.
De momento, parece que esta situación nos ha unido más.
Que tenemos nuestros momentos de bajón y nuestras peloteras (porque JJ es un niño que se ahoga en un vaso de chupito), sí, pero de momento estamos sabiendo gestionarlo sin perder los nervios.
Y ahora mismo, somos el mejor apoyo el uno del otro.
En nuestro caso, es doblemente chungo, porque estamos los dos en la misma situación, y puede llegar a ser muy desquiciante.
Así que espero que nos salga un trabajo, de lo que sea, pronto. Po favó.
En cuanto a mí y este blog, deciros que seguiré asomándome por aquí, y contándoos cómo me van las cosas. Y entrando y comentando en vuestros blogs, por supuesto.
No sé con cuánta frecuencia, porque ahora mismo tengo otras prioridades y cosas en las que pensar, pero al menos, prometo seguir por aquí.
Ah, ¡mil gracias a todos los que todavía me leéis y me dejáis comentarios!
Resumiendo: La gata is back!!
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Yo misma
22 de septiembre de 2013
Happy birthday, R!
Hoy cumple años una persona especial.
Especial por ella misma, que lo es. Y especial por la forma en que llegó a mí.
R. y yo nos conocimos hace cosa de dos años en este apasionante y vasto mundo de la Blogocosa.
Y me diréis que tampoco es eso nada especial en los tiempos que corren. Que conocerse a través de Internet, de los blogs, de las redes sociales etc., está a la orden del día. De hecho, se ha convertido en algo muy habitual.
Y es cierto. Pero aun así, a mí me sigue pareciendo mágico y alucinante todo este mundillo que te permite entablar contacto e incluso amistad con gente que, de otra manera, seguramente no conocerías jamás.
Fue un poco lo típico: ella llegó a mi blog a través de un comentario que yo había dejado en otro blog que ambas seguimos. Se ve que le hizo gracia, o no sé... Pero así fue.
En aquella época, ella escribía un blog con un contenido más bien profesional. Era un blog chulo, muy bien escrito, muy trabajado; con una temática interesante que mezclaba literatura, cine,... Un blog cultureta, vaya.
El hecho de ser un blog de tipo profesional impedía a la autora exponerse demasiado o contar cosas personales. R. hablaba de libros, de pelis, proponía acertijos...
Pero los que la seguíamos, desconocíamos casi por completo a la persona que había detrás de aquellas letras. Así que con el tiempo, y tras mucho meditarlo y sopesarlo, acabó abriéndose un blog suyo al 100%, más personal e íntimo, donde poder ser ella misma y darse mejor a conocer.
Aun así, llegar a ella no fue fácil. En realidad, llegar a ella no ES fácil.
Llegar a conocerla bien, cuesta. Requiere tiempo y dedicación. A veces, incluso paciencia.
Tienes que poner de tu parte y no dejarte llevar por primeras impresiones erróneas.
R. no se da a las primeras de cambio. Es muy reservada en ese aspecto.
Sé (y ella también lo sabe) que a mucha gente esa actitud un tanto "cerrada" le exaspera.
Yo, personalmente, creo que hay que respetarlo. Cada uno pone el límite donde quiere, faltaría más.
Y no significa que esa persona sea fría, insensible, poco afectuosa o desconfiada en exceso.
Simplemente, hay personas más celosas de su intimidad.
Sea por timidez, sea por miedo a sufrir una decepción, sea por la razón que sea.
Creo que hay que respetarlo. Del mismo modo que hay que respetar al que exhibe su intimidad sin pudor, porque así lo desea.
Eso sí: si tú te preocupas por conocerla, por llegar a ella, por respetarla, entenderla y apreciarla como ella es, (a mí me costó alguna que otra discusión, malentendido y zas en toda la boca), a cambio, ella te entrega su total y absoluta lealtad. Te demuestra ser una persona con un corazón enorme, y una sensibilidad difícil de encontrar en la mayoría de la gente.
Volviendo a la historia... A R. la conocí primero a través del 2.0, como he dicho, y al tiempo, tuvo lugar la desvirtualización.
Fui yo la que propuso conocernos en persona, así, como quien no quiere la cosa; aprovechando un viaje a la ciudad donde ella vive (y donde yo tengo familiares muy cercanos).
Sabía que ella no estaba muy por la labor, debido a su forma de ser.
(Seguro que se está sonriendo ahora mismo y pensando: "eres una cabrona...").
¡¡Se siente!! xD
De hecho, yo estaba convencida de que iba a decir que ni de coña, que mejor en otra ocasión. (Como el típico: a ver si un día de estos te llamo y quedamos. Y ese día no llega nunca, claro).
Sin embargo, contra todo pronóstico, y a pesar de las reservas iniciales que ese encuentro le generaba, R. dijo: Sí. ¿Por qué no? Puede ser divertido.
Así que, allí me encontraba yo, en el metro de Madrid, una calurosísisma tarde de julio, dirección Callao.
Concretamente, habíamos quedado en la FNAC. Pensamos en ese lugar porque, como hay libros y mil cosas chachis, si la conversación no era muy fluida, al menos tendríamos con qué distraer la atención.
Llego a Callao, y me pongo a buscar la dichosa FNAC. A buscarla. Porque claro, como es "pequeñita" y "no se ve"...
Y yo, cual cateta sacada de una peli de Paco Martínez Soria en La ciudad no es para mí, sin encontrarla. Venga dar vueltas por Callao, entre transeúntes, malabararistas, titiriteros y demás. ¿Dónde c*** estaba la FNAC?
-Inciso: yo esperaba encontrarme una tienda situada en un edificio bajito, como la de mi ciudad. Y no imaginaba que aquel enorme rascacielos anaranjado, podía albergar la FNAC.
Sí, soy de pueblo. Qué pasa.
No encontraba la puñetera FNAC. Y la tenía en mis propias narices.
Al lío.
Yo ya estaba en Callao, y ella, según me decía por whatsapp, también. Y yo pensaba: Seguro que ya me ha visto, y que está agazapada en algún rincón, entre el gentío, los malabaristas, los perroflautillas, etc, descojonándose viva al verme como un pato mareado dando vueltas por la plaza.
Y seguro que así fue. xD
Porque de repente, veo a una chica rubia dirigiendose hacia mí como una exhalación. En seguida la reconocí (ya la conocía de fotos).
Mis primeras palabras fueron algo así como un: Hola, ¿qué tal? Por cierto... ¿DÓNDE ESTÁ LA FNAC? (parece que era eso lo único que me importaba en aquel momento).
Y ella, sin inmutarse, señala con el dedo hacia arriba.
Alzo la vista y veo el letrero gigante...
ZASCA!
Qué paleta soy. Empezamos bien.
¡¡SOY DE PUEBLO!!
Bueno...Huyendo del calor, nos metimos en la FNAC. Echamos una ojeada a las novedades literarias, vimos cosas interesantes y nos pusimos a rajar de las 50 Sombras de Grey, sin podernos explicar cómo era posible que un bodrio tan mal escrito pudiera estar causando tanta sensación. La gente está loca...
Debo decir que, en un prinicpio, R. me pareció en un principio un poco... brusca. Y sobre todo, del rollo de "voy sobrada, soy estupendérrima, and I know it".
(Recuerdo pensar para mis adentros: Joer, sí que es madrileña, sí). Por lo de chula.
Pero, como anteriomente, en el 2.0, decidí dejarla hablar, dejarla expresarse y mostrarse como era, poco a poco, sin prisas y sin caer en juicios erróneos por precipitados.
Salimos de FNAC y enfilamos la preciosa y emblemática Gran Vía madrileña para acabar resguardándonos en un Vips, con aire acondicionado y una Coca-Cola con hielo.
Creo que fue a partir de ese momento cuando ya empezamos a hablar de verdad. A conocernos y a reconocernos. Empezamos a ser nosotras mismas.
Hablamos de muchas cosas.
Por supuesto, del mundo 2.0. De los blogs. De cómo habíamos empezado en esto de la Blogocosa. De nuestra vida cotidiana. De nuestra familia. Del trabajo...
Y charlando de unas cosas y otras, el tiempo se pasó volando, sin darnos cuenta. De esto que te quedas pegada al ski de la butaca del Vips y ya empiezas a tener miedo de ser abducida y no poder despegarte nunca más. (Que por cierto: qué forma tan horrible de morir: pegada a una butaca del Vips...).
Reconocí en aquella persona a la que había conocido a través del blog, y con la que había hablado por teléfono, email y whatsapp. Sólo que ahora en tres dimensiones.
Así pude entender mejor su forma de ser, y descubrí que la mayoría de las veces está bromeando, por el puro placer de jugar, porque ella es así, muy irónica (pero no sarcástica, que no hay maldad en ella).
Como digo, se nos pasó la tarde en un suspiro. Se puede decir que conectamos.
Así que, me despedí de ella en el Metro con la certeza de haber hecho una nueva amiga. Pero no cualquier amiga, sino una de éstas que, si necesitas hablar porque estás de bajón, si necesitas consejo o ayuda, ella lo deja todo, sea lo que sea que esté haciendo, para escucharte. Una amiga con la que pudes contar, sí o sí.
R. es una persona muy interesante y culta. Es divertida. Muy sincera y honesta. ¡A veces, demasiado!
Es vulnerable, aunque aparente una gran fortaleza y seguridad en sí misma. Es tierna, aunque a priori parezca algo dura.
R. es mi amiga. La 2.0. La madrileña. La del blog de la sonrisa misteriosa. La "editora", como la llamo cuando le hablo a JJ de ella. La que con su nick te pide que seas amable, gracias.
Hoy cumple años y quiero felicitarla desde este rinconcito que ella lee de manera habitual. Y quiero que sepa que, aunque no estoy cerca, aunque de vez en cuando desaparezco del mapa y no doy señales de vida, aunque siempre voy de culo con el trabajo y no tengo tiempo para casi nada, aunque a veces soy algo desapegada (shame on me)... puede contar conmigo para lo que sea. Sólo tiene que darme un toque.
HAPPY BIRTHDAY, R.!
Un beso.
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18 de agosto de 2013
Treinta y dos
Hello a todos/as.
Si estáis leyendo estas líneas, es porque esta entrada ha sido programada. STOP.
En estos momentos, (si todo ha salido bien) me encuentro a unos 1.800 km de casa. STOP.
Y si todo sigue según lo planeado, mañana estaré ya de vuelta en casa.
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¿Y por qué programar una entrada para hoy si mañana ya estoy por allí?
-Es tontería-, pensaréis.
Pues no... Porque tal día como hoy, (y no como mañana), pero de hace unos cuantos años, la que aquí escribe decidió venir a este mundo y empezar a dar guerra.
Hoy, 18 de agosto, soplo una velita más, y ya van... Oh mai Got!!
Treinta y dos. 32 castañas pilongas.
Y aunque no sea una cifra muy redonda, (bueno, según se mire, pero ya me entendéis), me apetecía escribir algo sobre tan señalado día (al menos para mí).
Así le doy también algo de vidilla al blog, que lo tengo últimamente de un abandonado que no puede ser.
El caso es que estuve dándole vueltas y más vueltas al post y a cómo enfocarlo para que fuera algo original, pero como estoy en crisis creativa profunda, al final opté por recurrir a ideas prestadas. (Sí, soy lo peor, lo sé).
Y recurrir concretamente a un tipo de "entrada remember" que ya había visto en otros blogs y que me mola mucho. Por ejemplo, aquí, aquí y aquí .
Hacía tiempo que quería escribir algo así, y creo que ésta es la ocasión perfecta.
Así pues, sin más, os invito a subir a la Máquina del Tiempo, y recorrer a mi lado, si así lo queréis, lo que han sido, en líneas generales, estos 32 años...
¡¡¡Allá vamos!!!
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2013 - Año complicado en el trabajo tras un ERE, a pesar de no estar entre los despedidos. Nuevas perspectivas laborales que de momento, no acaban de cuajar. Planes de futuro en el horizonte. El segundo hijo de E. nace justo el día que JJ y yo hacemos 5 años juntos.
Celebro mi 32 cumpleaños a 1.800 km de casa... concretamente, ¡en Londres!
2012 - Totamente adaptada a mi vida aquí. Por fin, me saco el título de Lengua Rusa. En el trabajo, seguimos con la amenaza del despido masivo.
Segundo viaje a París con JJ. De nuevo, inolvidable. Decidimos que París es nuestra ciudad.
En invierno, adoptamos a otro peludo: el conejo Pluto (llevaba ya el nombre de serie y no se lo cambiamos).
E. me dice que va a ser madre de nuevo.
Unos días antes de Navidad, se producen los despidos en el trabajo. Por suerte, JJ y yo no estamos entre los afectados. Extraña y agridulce sensación con la que acabamos el año.
2011 - Empiezo el año de mudanza y mirando muebles. Todo es nuevo. En contra de lo que creía, me adapto enseguida a mi nueva vida.
Lola se convierte en mi amor peludo.
En verano, viaje a Praga y Budapest. Praga no me mola demasiado, Budapest me fascina.
Muere Quico. (Está visto que los hámsters me duran poco).
Cumplo los 30 y me entra una pequeña crisis.
Los amigos de JJ se convierten definitivamente en mis amigos; por contra, me distancio un poco de mis amigas. Cenas con colegas, timbas de póker y bodorrios varios.
2010 - En febrero, empiezo este blog. JJ me regala un hámster al que llamo Quico, un poco como recuerdo al que ya tuve de adolescente. Mal año en el trabajo, donde se empieza a hablar ya de un posible ERE.
En verano, nace el hijo de E. Celebro el gol de Iniesta en la final del Mundial con JJ y sus padres en el apartamento de la playa. Viaje regulero a Turquía.
En otoño, me quitan los brackets y empiezo a trabajar en el turno de fin de semana.
La conejita Lola llega a mi vida justo el mismo fin de semana que muere Abuela Paterna.
Unos días antes de Navidad, JJ y yo dejamos el piso de alquiler para mudarnos a otro que hemos comprado y donde vivimos actualmente.
2009 - Sigo feliz como una perdiz. En mayo, me voy a vivir con JJ a un bonito piso de alquiler. En julio, viaje juntos a Roma. En agosto, muere mi amiga Me de repente. Paso varios meses entre la incredulidad y la profunda tristeza.
Acaba el año con una buena noticia: mi amiga E. y su marido serán padres el año siguiente.
2008 - Un buen año. Se me acaba el contrato de prácticas en la radio, y me renuevan ya como plantilla. Llego a casa con lágrimas en los ojos de la emoción.
Encuentros varios con JJ.
Último viaje con C. a Tenerife. La última noche, discutimos por enésima vez. Ya no puedo más. En la terraza del hotel, mirando al mar, lloro desconsoladamente. Me siento ridícula y absurda y me digo que esto tiene que acabar. Al volver, lo dejo con C.
Él intenta varias veces que volvamos, pero le digo que somos incompatibles y que ya no estoy enamorada de él. Sufro mucho y me siento un monstruo de crueldad.
En julio, después de marear ambos la perdiz, empiezo a salir con JJ.
Por primera vez en muchos años, me siento realmente feliz con mi vida. Retomo las clases de ruso, después de un paréntesis de años. En otoño, viaje con JJ a Toledo y Granada, y en diciembre, por fin, a París.
2007 - Año intenso. Sigo en el nuevo trabajo: mi compañera en esa oficina es una tipa amargada y bipolar que a menudo me hace la vida imposible y me trata como a una inútil. Empiezo a plantearme que no puedo seguir así y que debo buscar otro trabajo. Mi relación con C. sigue regular tirando a mal. Discusiones absurdas por casi todo y casi todo el tiempo.
M. Me y yo organizamos la despedida de soltera de E. Eso hace que Me y yo acerquemos posturas y hagamos las paces. Dejamos atrás viejos rencores y volvemos a ser amigas. Aun así, en 5 años, las cosas han cambiado mucho y ya nada será igual
En abril, se casa E. Día increíble.
Cuando menos lo espero y más harta estoy de mi trabajo y mi compañera, me llaman de la bolsa de trabajo de la radio. Ha habido una vacante para un año y me la ofrecen. Acepto de cabeza.
En verano, viaje a Carcassonne y sur de Francia con C. Será uno de los últimos. Me compro el coche y me ponen brackets en los dientes (¡otra vez aparato!).
En diciembre, encuentro con JJ.
2006 - E. nos anuncia que se casa al año siguiente. Salen las oposiciones en mayo, me examino y apruebo, pero quedo en bolsa, al no tener puntos de experiencia.
Me presento a unas pruebas de acceso para hacer prácticas profesionales en la radiotelevisión autonómica donde estuve de becaria en 2004. Las paso, pero una vez más, quedo en la bolsa. Me desilusiono totalmente.
En verano, viaje por el Norte de Italia y Suiza con C.
En septiembre, la madre de E. muere de cáncer.
En noviembre, cambio de trabajo, también de administrativa, pero ahora a jornada completa. Muere mi gato. Acabo el año muy triste y sintiéndome un fracaso total..
2005 - Año de transición, sin mucho que destacar. Sigo trabajando en lo mismo y estudiando las oposiciones. Empiezo a temer que nunca podré currar de periodista.
C. decide comprarse una casa por su cuenta y riesgo, situada en PuebloLejanoYSolitario. No me mola nada el tema y eso es motivo de nuevos conflictos. En verano, viaje aburrido por Catalunya.
2004 - Hago varios viajes por España con C.: Alicante, Murcia, Zaragoza, Cuenca...
Me ofrecen unas prácticas de redactora en la televisión autonómica de marzo a julio.
Mi primer día de trabajo es, tristemente, el 11-M.
En verano, viaje a Andorra con C. Tres días después de mi 23 cumpleaños, muere Abuelo Paterno tras luchar varios años contra un cáncer.
Ese otoño pierdo muchos kilos y empiezo a trabajar como auxiliar administrativa a media jornada, mientras me preparo unas oposiciones, por si el tema del periodismo no cuaja. Primeros conflictos con C.
2003 - Decido centrarme en la carrera, y dejar de salir y de desfasar. Consecuentemente, dejo de ser fumadora social. Mis pulmones todavía me lo están agradeciendo.
Vuelvo a ser modosita y aburrida. Después de varias decepciones amorosas, decido que quiero un novio normal y formal como E. Paso de rolletes de una noche.
Cruzarme por la facultad con Me resulta bastante violento. Fiesta de graduación y orla.
Acabo la carrera y empiezo a salir con C. En verano, hago prácticas en una tele local. Escapada a Morella con C. Unos días antes de Navidad, me saco el carnet de conducir.
2002 - E. se echa novio (el que luego será su marido) y M. e I. se van de Erasmus. Me y yo nos quedamos un tanto solas y eso nos une más. Nos hacemos súper amigas. Salimos casi todos los fines de semana de fiesta con la idea de conocer al hombre de nuestras vidas, pero sólo pillamos guiris, salidos y borrachos. Empiezo a estudiar ruso y en abril me voy un mes a Moscú con los de Filología. Paso mucho frío, pero es uno de los mejores viajes de mi vida.
En verano, Me y yo nos vamos de campamento a Toledo con la idea de cambiar de aires, dejar la gran ciudad y hacer nuevas amistades.
Dos noches antes de volver, acabamos discutiendo acaloradamente y montamos un numerazo dramaqueenesco delante de los demás. Después de esa noche, ya nada será igual. No nos hablaremos en los próximos 5 años.
2001 - Segundo de carrera. Estudio mucho pero también salgo mucho de fiesta. Sigo fiumando a escondidas: no me gusta nada, me sienta fatal y sé que es malo, pero no lo puedo dejar porque creo que "así molo más y ligo más".
En verano, viaje a Murcia con amigos y romance tórrido con el murciano guapérrimo. Justo el día que voy a matricularme de tercero de carrera, veo caer las Torres Gemelas de Nueva York.
2000 - En la facultad conozco a las que serán mis mejores amigas: E, M y Me. En Pascua me voy de camping a Benidorm con las amigas del instituto y me lío con un madrileño en su tienda de campaña. Empiezo a fumar de manera ocasional cuando salgo de fiesta con I.
En verano, viaje con Madre por Italia.
1999 - Año duro. Hago COU. Me paso todo el curso obsesionada con la Selectividad. Estudio como una posesa para sacar una buena nota media.
Viaje con el instituto a Granada, Sevilla y Córdoba. Conozco a amiga I.
Acabo el Bachiller con Matrícula de Honor y saco un 7,60 en Selectividad. Elijo hacer la carrera de Comunicación Audiovisual, en contra del deseo de Padre de que estudie Filología. Madre me apoya incondicionalmente. Decido que es la mejor del mundo mundial.
La primera vez que piso la facultad para matricularme, me siento súper mayor.
En verano, muere Abuelo Materno. Lloro mucho. Por primera vez en mi vida, sé lo que es perder a un ser querido.
Definitivamente, ya no quiero ir ningún verano más al pueblo.
1998 - Madre me cambia del colegio al instituto. Aleluya. El ambiente en el instituto es mucho más divertido y desenfadado que la seriedad con aroma a naftalina del colegio de curas. Elijo letras puras para perder de vista definitivamente las matemáticas (error).
Para mi sorpresa, entro en un grupo de chicas bastante populares, con las que lo paso genial. Me siento como Sandy y las Pink Ladies, en Grease. Primer amor que al final no queda en casi nada. Gran decepción.
Empiezo a maquillarme con cosas que le cojo a Madre.
En verano, viaje con Padre y Madre a Portugal, con motivo de la Expo de Lisboa. Esta vez, sí.
1997 - Curso 2º de BUP en el colegio de curas, y cada vez estoy más a disgusto. Aparco las gafas, me pongo lentillas, pierdo unos kilos y cambio mi forma de vestir: de camisas de cuadros y camisetas anchotas a ropa más femenina.
Mi imagen mejora bastante y me doy cuenta de que no soy ningún monstruito. Dejo de ser invisible a los ojos de los chicos. Eso hace subir mi autoestima y me vuelvo un poco tontita.
En primavera, Ada tiene dos gatitos. Uno se lo doy a una amiga de Madre, y al otro me lo quedo. Será mi segundo amor gatuno.
Ese verano me niego a ir al pueblo. Me quedo en Valencia y no lo paso tan mal como creía a priori.
1996 - Empiezo BUP en un colegio de curas ultrapijo que no me gusta nada. María también va al mismo, pero entre que ya estábamos algo distanciadas del año anterior y que nos toca en clases separadas, nos distanciamos definitivamente. Saco buenas notas, excepto en matemáticas.
Me siento patito feo total, y el chico que me mola no me hace ni caso.
Ese verano en el pueblo, mis amigas de siempre quieren ir de guays y se juntan con un grupo de chicos mayores que van en moto y fuman porros. Decido que no me mola el plan. Me dan de lado, me quedo sola y paso el peor verano de mi vida. Por suerte, tengo la maravillosa biblioteca de Abuelo Materno. Me refugio en los libros.
1995 - Viaje de fin de EGB a Galicia. Los pelos como escarpias al pisar la Plaza del Obradoiro.
María y yo nos distanciamos y dejamos de ser "las mejores amigas".
Gano una mountain-bike en un concurso de dibujo.
Acabo el cole con muy buenas notas y mis padres, como premio, me regalan un gato. En realidad, una gatita. La llamo Ada y será mi gran amor gatuno. Ese verano, poco antes de cumplir los 14, me baja la regla.
1994 - Tengo 12 años (para 13) y curso 7º de EGB.
Me crecen las tetas de golpe y me da mucha vergüenza... al principio. Ese verano, me voy un mes de campamento con otros preadolescentes insufribles, y luego dos semanas con mis padres a un apartamento a la playa de San Juan, en Alicante. Me aburro mucho. Estoy en la edad del pavo y soy una adolescente bastante retraída y un saco de inseguridades.
Para rematar, una noche Tico decide escapar de la jaula y cae por un hueco de la celosía con un desenlace, obviamente, fatal.
1993 - Padre va algo mejor de lo suyo, y Abuelo Materno empieza la rehabilitación, aunque nunca conseguirá volver a ser autónomo. Necesita a Abuela para TODO.
Me quitan el aparato, ¡aleluya! Viaje con el cole a Madrid. Es la primera vez y me fascina.
Padre me apunta a clases de solfeo y piano. Esto ya me gusta más, hasta el punto de que la música será una de mis pasiones.
Verano aburrido y muy triste en el pueblo, con Abuelo Materno enfermo. Me doy cuenta de que ya nada será igual.
El cobaya Jinks muere de viejecillo y Padre, para animarme, me regala un hámster adorable al que llamo Tico como el roedor andaluz de La vuelta al mundo en 80 días.
1992 - Annus horribilis para mi familia.
Mis padres planean que vayamos a la Expo de Sevilla en verano, pero Padre tiene unos problemillas de salud y cae en profunda depresión. Yo tengo 10 años y no entiendo nada. No sé por qué esta tan triste. Le dan tratamiento y terapia. Se suspende el viaje a la Expo.
Verano en el pueblo con Abuelos Maternos. Veo por la tele el sprint de Fermín Cacho en Barcelona.
En noviembre, Abuelo Materno sufre un infarto cerebral y casi muere. Sobrevive, pero le quedan muchas secuelas de las que no se recuperará nunca.
Madre está muy triste porque siempre ha estado muy unida a él. Una noche, la veo llorar. Yo sigo sin entender nada de lo que sucede, pero albergo la esperanza de que al final todo se arreglará.
1991 - Añadimos a las gafas el aparato en los dientes, que llevaré durante dos años. Coñazo.
Madre me apunta a clases de ballet en una academia a la que van niñas repipis con tutús rosas. No me gusta nada.
Como cada año, paso el verano con Abuelos Maternos en el pueblo. Abuelo me enseña a jugar al ajedrez, y se inventa cuentos de lobos-que-pretenden-ser-malvados-pero-que-en-el-fondo-son-muy-estúpidos-y-todo-les-sale-mal (al estilo del Coyote Warner), con los que me hace reír muchísimo. Abuela Materna
Hago varios amiguitos, entre ellos, un niño de Cádiz que me dice que le gusto. Me asusto y salgo corriendo.
A finales de agosto voy con Madre y Padre a Pueblodel Sur, a ver a Abuelos Paternos y familia.
1990 - Tomo la Comunión el 3 de junio, con María y otros compañeros de clase. Lo recuerdo como un día feliz. Me regalan varias cosas, como un reloj FlickFlack, una mochila y la película de Mary Poppins en VHS. La veo tantas veces que me acabo aprendiendo los diálogos de memoria.
Mis padres pintan mi habitación de color salmón, me compran una cama nueva más grande y una mesa de estudio. Ya no quiero un perro; ahora quiero un gato, pero hasta tenerlo, aún tendré que esperar unos años.
1989 - Empiezo 3º de EGB. Soy una niña aplicada y tengo bastantes amigas en el cole. Pero María sigue siendo mi mejor amiga.
Se me va pasando el tema del hermano. Ahora quiero un perrito. (Aquí sí fue que mis padres no quisieron y punto).
En Fallas, paso la varicela. Anyway, mi madre me viste de fallera y voy llena de granos, pero más feliz que una perdiz.
Empiezo a ir a catequesis, porque al año siguiente tomo la Comunión. Tan en serio me lo tomo, que decido que quiero ser santa. Como Santa Teresita de Jesús. Todo muy absurdo. (Por suerte, también se me pasa).
1988 - Quiero tener un hermanito. Quiero tener un hermanito. Quiero tener un hermanito... Es la frase que repito como un mantra en esa época. Efectivamente, quiero un hermano, pero los Reyes no me lo traen. A lo mejor es porque no soy suficientemente buena, pienso.
Esperaré a ese hermano durante algún año más, pero no llegará nunca. La vida es así. (Como ya dije antes, mis padres quisieron tener otro hijo, pero no pudieron).
Padre me compra un conejillo de Indias en la Plaza Redonda. Le llamo Jinks, como el gato de Pixie y Dixie. Lo adoro, pero me da mucha alergia y apenas lo puedo coger sin que me dé un chungo.
Aprendo a nadar (más o menos) y me borran de natación. Yupi!
1987 - Empiezo 1º de Primaria. Sigo leyendo mucho, en clase y en casa. Devoro la serie azul de El Barco de Vapor. Por contra, las matemáticas me aburren. Me sigue gustando mucho dibujar, pero sigo siendo pésima con todo lo que sea recortar, pegar y modelar.
Un día, la seño me pilla achinando los ojos para ver la pizarra. Madre me lleva al oculista, y efectivamente, soy miope cual gato de escayola, como el 80% de mi familia. Me ponen gafas. Son rojas y de pasta.
En un primer momento, me parece que molan mil. (Con el tiempo me daré cuenta de que no molan nada de nada).
Los Reyes me traen la noria de las Barriguitas, unos Lego y una muñeca parlante. Flipo.
Me apuntan a natación y me paso las clases de palique con otros niños, agarrada al bordillo.
Madre me lleva por primera vez al cine. Vemos El libro de la selva, de Disney. Alucino.
1986 - Segundo de Preescolar. La monja que nos da clase llama a Madre preguntándole si me han enseñado a leer, que ya leo sola. Madre flipa, Padre más. En realidad, no me han enseñado, (entendiendo enseñar como sentarse a mi lado y decirme "la M con A, MA..."), pero, amantes de la lectura como son, me han estado regalando tebeos y cuentos que "devoro", aunque al principio no sea capaz de descifrar lo que pone en el texto. Sea como fuere, sola o acompañada, aprendo a leer muy rápido y casi sin ayuda.
Por las tardes, después del cole, tomo la merienda mientras veo Barrio Sésamo ( :_) ) y El Planeta Imaginario (no entiendo casi y me da miedo). Los sábados veo La Bola de Cristal. Tampoco entiendo algunas cosas, pero me flipan los Electroduendes.
1985 - Empiezo Preescolar en el cole de las monjas. María también viene a mi misma clase y ya nos hacemos inseparables para los próximos 10 años. En clase aprendemos muchas cosas nuevas que me fascinan. Eso sí, las manualidades se me dan como el c*lo. Pero me encanta dibujar.
Padre y Madre intentan tener otro hijo y darme así un hermanito.
Ese es el primer verano que me dejan en el pueblo al cuidado de Abuelos Maternos. No quiero quedarme, y berreo como una Magdalena, mientras veo cómo se alejan con el coche.
1984 - Empiezo a ir a la guardería. Soy una niña bastante hiperactiva. En la hora de la siesta nunca tengo sueño, me aburro mucho y me dedico a
En la guardería conozco a María, la que será mi "muy mejor amiga" durante la infancia y toda la etapa escolar.
El único "recuerdo" que tengo de ese año es en realidad una foto que hay en casa de mis padres. Es Navidad, y aparezco junto a otros 10 niños representando un Belén viviente. Yo quería ir de angelito, pero me toca de pastorcilla. Sobs.
1983 - Hablo por los codos, no callo ni bajo el agua y soy muy cansina. Me vuelven loca los columpios, los toboganes, la piscina y los juegos de formas y colores.
una tarde, estando al cuidado de Abuelos Paternos, me caigo de una mecedora y me hago una pequeña brecha en la frente.
Como tiendo a torcer un pie hacia adentro, me ponen botitas ortopédicas (el primer gadget "corrector" de los varios que llevaré a lo largo de mi vida). Padre y Madre compran un piso en la ciudad y nos mudamos.
1982 - En apenas un año, he hecho una metamorfosis alucinante. De pequeño monstruito llorón e histérico a bebé adorable, risueño y tragón. Vivimos en un piso alquilado en PuebloPeriférico. Abuelos Paternos me cuidan por las tardes. Ya se intuye que seré zurda porque al empezar a dar los primeros pasos me agarro a las patas de las sillas siempre con la izquierda para no caer.
1981 - (Allá por el Pleistoceno...) Nazco en una clínica de Valencia, adelantándome tres semanas a lo previsto y pillando a todo el mundo por sorpresa. Sobre todo a Madre, que no tiene tiempo de hacerse la cera y se pone de parto "con las piernas llenas de pelos" (según ella). Para compensar, le doy un parto muy fácil y rápido. Peso 2,800.
Me ponen un pijama azul y me llevan al nido. Un señor (otro padre), al verme dice "qué niño tan guapo". Padre mío (henchido de orgullo cual pavo) contesta: "claro, es que es una niña".
Desde el minuto 1 me niego a tomar el pecho, para desesperación y frustración de Madre. Soy un bebé inapetente y llorón hasta la exasperación.
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