Como sabéis, uno de los tópicos más antiguos y extendidos es ese que establece que el rosa es para las niñas y el azul para los niños.
Vale que cada vez menos, pero todavía sigue estando bastante vigente esta distinción por colores y sexos. Y, aunque veo a muchas mujeres vestidas de azul, pocos hombres se atreven aún con el rosa. Pero si es sólo un color, ¡coño! (Ya, sí: mete eso en la mayoría de cabezas masculinas).
Lo mismo pasa en otros aspectos. Cada vez hay más chicas interesadas en cosas tradicionalmente "masculinas": fútbol, fórmula 1, motos... Sin por ello perder un ápice de feminidad.
Pero siguen siendo pocos los hombres (heterosexuales) que se atreven a adentrarse en intereses "tradicionalmente" femeninos, pues siguen creyendo que su masculinidad se vería notablemente resentida.Y estoy hablando de temas como la moda, la belleza, la danza clásica, un determinado tipo de cocina (repostería), etc, etc. Ya veis que entrecomillo algunas palabras porque soy consciente de que estoy generalizando, etiquetando y cayendo en el tópico. Pero ya lo avisé al principio del post.
Bueno, pues haciendo caso a esa tontada del rosa/niñas y azul/niños, no puedo más que reconocer que mi blog es, claramente, de color rosa.
Sí, tengo un blog "para niñas". Al menos, en una mayoría bastante evidente.
Y eso que mi blog no versa sobre moda, belleza, maquillaje, cupcakes, cotilleos sobre celebrities... y demás temáticas mayoritariamente "femeninas".
Que sí... ¡que hay excepciones! Que hombres interesados en esos temas, haberlos haylos, como las meigas. Pero muchos menos. Y negarlo, es negar la evidencia.
Mi blog es de temática diversa. En realidad, yo lo veo como una especie de diario, collage, cajón desastre... Un espacio en el que, tan pronto hablo de cosas que me suceden a mí personalmente, recuerdo hechos y vivencias del pasado, como trato (o despellejo) temas o situaciones que observo en el día a día, y que me inquietan, me preocupan, me indignan, me sorprenden, me hacen gracia...
Unas veces -las más- en un tono irónico o humorístico, y otras, de forma más seria, e incluso a veces melancólica.
Bueno, no voy a extenderme, porque los que me leéis de forma habitual ya me conocéis a la perfección. Por tanto, si mi blog es un blog personal, heterogéneo, de los de toda la vida, y para todos los públicos, y no un blog específico de una materia destinada principalmente un público femenino, entonces... ¿por qué la mayor parte de mi audiencia es femenina?
Y para muestra, un botón. Aporto datos empíricos, (que a mí, esto de investigar las audiencias por sexos y otras tendencias es algo que me flipa):
-De mis 168 seguidores (cuántos gatitos, ¡me encanta! :D), puedo afirmar, casi sin margen de error, que la nada desdeñable cifra de 119, son/sois del sexo femenino. Lo que representa un 70% del total. No está mal, ¿eh?
Y es muy curioso comprobar que, de un tiempo a estar parte, esta tendencia se ha acentuado.
Al principio, cuando empecé con el blog, -sobre todo durante el primer año-, la cosa estaba más reñida. Seguía teniendo una audiencia mayoritariamente femenina, pero la desproporción no era tan abrumadora. Estaríamos hablando de un 55% mujeres-45% hombres, más o menos.
Lo mismo ocurre con los comentarios. E incluso en este caso, la diferencia es todavía mayor: De cada 10 comentarios (no anónimos) que he recibido en los últimos meses, 8-9 de cada 10, vienen de parte de alguna visitante/lectora/seguidora.
Chicos: ¿qué os pasa? ¿No os mola mi blog? ¿Por quéeeeeeeee? Snifffff...
Es broma... :D En serio, no pasa nada, pero la verdad es que me choca. No sé, a lo mejor luego resulta que tengo muchísimos lectores varones anónimos.
Pero claro, si no salen de su anonimato, no lo puedo saber.
El caso es que, yo misma deseché la idea de escribir un blog temático de maquillaje o moda (temas ambos que me apasionan). Primero, porque no me considero ninguna experta, y ya hay miles y miles de blogs estupendos de ambas temáticas, por lo que no creo que pueda aportar mucho más al respecto...
Y segundo, pero no menos importante, para no acotar mi audiencia simplemente por la temática del blog.
Pienso que un blog personal y heterogéneo, aunque lo escriba una mujer, puede interesar más fácilmente a gente de ambos sexos que no un blog especializado en pinturitas, trapitos, broches de fieltro, maternidad o cupcakes, temas que atraen a auténticas legiones de seguidorAs y a muchos menos seguidorEs. Y eso es así.
De la misma forma que los blogs o webs sobre videojuegos, motor o deportes como el fútbol o el baloncesto, suelen atraer, por lo general, a más hombres que mujeres.
Es cierto que a veces hablo de amor, y quizá eso tire para atrás a algunos hombres, pero, joder, me resisto a creer que el tema "amor" sea un tema sólo apto o de interés para mujeres (¿ya no quedan chicos románticos en este mundo o qué?).
El amor es un tema universal. Nadie está "a salvo". Nadie puede decir: "yo es que de amor, no sé, no entiendo. No me interesa".
Todos, quien más, quien menos, hemos sentido amor romántico, atracción, deseo, etc, por otra persona, del mismo sexo o del sexo contrario.
Todos (o casi todos) hemos sufrido reveses, decepciones, fracasos, en este tema.
Todos hemos saboreado las mieles del amor, pero también su lado más amargo.
Todos, en mayor o menor medida, hemos disfrutado y sufrido por amor. No es un tema estrictamente femenino, aunque sí es cierto que las mujeres, "por lo general", lo exteriorizamos más.
Pero el amor es algo que afecta al ser humano en general. Amar y ser amados forma parte de nuestra naturaleza.
¿Entonces?
Puede que mi forma de expresar mis sentimientos (ahora mismo que soy bastante feliz en cuestiones amorosas), no interese o resulte empalagosa para muchos, (hombres y mujeres).
Y qué duda cabe que interesa o atrae más el desamor que el amor. Parece que disfrutamos más leyendo los sinsabores y fracasos amorosos de los demás que sus momentos de plenitud amorosa. Somos así.
Será que necesitamos saber que siempre hay alguien que está peor que nosotros para no sentirnos tan mal cuando las cosas no nos van como nos gustaría.
Pero, bueno, tampoco mi blog trata exclusivamente de amor/desamor. De hecho, no creo que sea el tema más mayoritario ni el que más defina su temática.
Hablo de mil cosas. Divertidas, absurdas, serias, irrelevantes, tristes, alegres...
Anécdotas, recuerdos, vivencias,...
E incluso en aquellas entradas claramente destinadas a un público mayoritariamente femenino (como ésta o ésta), hago preguntas dirigidas al sector masculino, para que nadie se sienta excluido. Y es que, me resisto a etiquetar mi blog como "femenino". Yo lo concebí para todos los públicos.
De hecho, me interesa muchísimo saber la opinión de ellos/vosotros en mis entradas. Sobre todo, en determinados temas. Me encanta saber cómo se ve esa cuestión desde una perspectiva masculina.
Y yo me pregunto: ¿tanto determina el sexo del autor de un blog el sexo mayoritario de su potencial audiencia?
Está claro que el sexo (el género, quiero decir; no la actividad sexual) determina en buena medida nuestra visión del mundo. Pero me niego a creer que lo que escribe una mujer no pueda ser de interés para hombres y al revés.
A ver si me voy a tener que poner seria y empezar a hablar de fútbol, ahora que se acerca la Eurocopa, o de Fórmula 1, ahora que tenemos a Alonso de líder del mundial...
Oye, sin problemas, ¿eh? Más que nada, por neutralizar tanto color rosa... xD
Hombres del mundo, decidme: ¿qué temas, qué enfoque o qué "algo" echáis en falta en este mi blog, para que os resulte más atractivo?
Mujeres del mundo, decidme: ¿creéis que tengo un blog "rosa"?







