Si hubiera sabido que aquel camino no me llevaría a ninguna parte, nunca hubiera decidido cogerlo.
Si hubiera sabido que aquella persona me iba a engañar de esa manera, nunca hubiera confiado en ella.
Si hubiera sabido que mis palabras iban a hacer daño, nunca las hubiera pronunciado.
Si hubiera sabido que el tiempo pasa tan rápido, hubiera disfrutado más cada momento, sin darle tantas vueltas a las cosas.
Si hubiera sabido que esa persona me necesitaba, hubiera ido rápidamente a su lado.
Si hubiera sabido que mi tren pasaba en ese mismo instante, lo hubiera cogido sin pensarlo.
Si hubiera sabido que aquella persona me iba a traicionar, jamás le hubiera abierto mi alma.
Si hubiera sabido que lo que yo consideraba un defecto mío iba a enamorar a alguien, no hubiera perdido el tiempo ocultándolo.
Si hubiera sabido con certeza que aquello iba a salir bien, me hubiera lanzado sin dudarlo.
Si hubiera sabido que iba a echar tanto de menos a esa persona, nunca la hubiera dejado marchar de mi lado.
Si lo hubiera sabido, nunca habría fracasado, ni me habría equivocado, ni habría perdido, ni habría sufrido… Pero tampoco habría aprendido.
Si lo hubiera sabido, hoy no sería yo.
31 de marzo de 2010
28 de marzo de 2010
Cosas que me hacen sentir bien
-El aroma a café y tostadas
-Las caricias en el pelo
-Pasear por la playa
-Los besos en el cuello
-El helado de leche merengada
-El olor de la tierra mojada
-Ver cómo llueve fuera... tumbada en el sofá y con una manta de cuadros
-El tacto del terciopelo
-Un atardecer en el mar
-Explotar con las manos las burbujas del plástico ése que sirve para envolver y proteger cosas frágiles
-La risa de una bebé
-El ronroneo de un gato
-Quedarme dormida viendo la peli de la sobremesa
-Que me despierten con un beso
-El granizado de limón
-Que salga el sol entre las nubes
-Encontrarme un billete en el bolsillo de un abrigo del pasado invierno
-Rescatar del fondo del armario unos vaqueros que hacía siglos que no me ponía... ¡y comprobar que aún me vienen!
-Recibir una llamada o un sms de ese alguien especial
-Hacer un pic-nic en el campo
-Encontrarme con un/a amigo/a que hacía tiempo que no veía... y ver que, en lo esencial, apenas hemos cambiado
-Cruzar una mirada y una sonrisa con un desconocido muy atractivo
-Oír que alguien habla bien de mí
-Que alguien me pida consejo
-Mirar fotos de cuando era pequeña y sorprenderme de cómo ha pasado el tiempo de rápido
-Hacerme la manicura
-Un baño con espuma
-Cobrar... e irme de compras
-Cambiar mi corte de pelo
-Leer... lo que sea
-La música de Chopin
-Un masaje (bien hecho)
-Ir conduciendo y cantando a voz en grito canciones de Shakira
-Encontrarme con esa persona que me hizo tanto daño... y comprobar que ahora me es totalmente indiferente
-La comida japonesa
-Encontrar mi hucha de cuando era pequeña.. y ver lo mucho que ahorré (¡pero todo en pesetas!)
-Descubrir mi antiguo diario... y reírme de mí misma (sobre todo, al ver las tonterías que me preocupaban entonces)
-Releer una carta de amor
-Que, aunque me haya independizado, mi madre me siga preparando 'tupers' con macarrones, natillas y peras al vino
-Ir al teatro
-Reírme sin motivo
-Tener una corazonada
-Conseguir lo que me había propuesto
-Conectar con alguien que apenas conozco
-Asumir retos y responsabilidades
-Viajar y conocer otras culturas
-Jugar al Trivial y al Monopoly
-Llorar y desahogarme
-Dormir hasta la una de la tarde
-Pasear por el centro de la ciudad
-Salir de fiesta con mis amigas
-Dibujar
-Hacer que alguien sonría
-Ayudar a alguien que está en un apuro... sin que me tenga que pedir ayuda
-Coger una camisa de mi chico... y comprobar que huele a él
-Sentir un flechazo
-Escuchar el aria "Nessun dorma", de la ópera Turandot
-Guardar ya la ropa de invierno y sacar la de verano
-Escribir un blog (y leer los blogs de otra gente)
...Y muchas cosas más! La vida tiene cosas maravillosas.
27 de marzo de 2010
Fantasía vs. realidad
A menudo, tiendo a idealizar demasiado todo aquello que no conozco, o que parece fuera de mi alcance. Es un defecto que tengo y que me produce no pocas decepciones y mucha insatisfacción.
Me ha pasado que...
-He deseado fervientemente una cosa, y, cuando al fin la he conseguido después de mucho esfuerzo, he perdido automáticamente todo mi interés en ella.
-He idealizado a personas que, una vez he conocido a fondo, han resultado ser de lo más corrientes y aburridas, cuando no insoportables.
-He esperado impaciente que pasara algo, convencida de que sería magnífico y que me haría absolutamente feliz. Y cuando al fin ha pasado, cuando ha llegado el momento, me he sentido defraudada porque no ha resultado como yo lo había imaginado.
-Me he sentido triste porque un chico que me gustaba no me hacía caso. Pero, cuando ese mismo chico ha mostrado un mínimo interés por mí, he salido corriendo ante la posibilidad de que no se correspondiera con la imagen que yo me había creado de él.
Sí, lo reconozco. Soy demasiado platónica. Imagino las cosas a mi gusto y luego me da miedo que no se cumplan mis expectativas. La realidad me da miedo a veces, y me refugio en mis fantasías.
Pero no se puede vivir permanentemente en un mundo irreal. Hay que poner los pies en el suelo. Lo castillos en el aire son sólo eso: humo.
Además, la realidad puede ser mucho mejor que los sueños... Y, como dice irónicamente Maitena, que se cumplan todo nuestros sueños y expectativas, no es garantía de felicidad.
25 de marzo de 2010
Enigmas de la conducción
El mundo de la conducción está lleno de misterios, enigmas, dudas y preguntas sin respuesta.
-Por ejemplo: vas conduciendo tranquilamente por la autovía y te dispones a cambiar de carril. Antes, muy precavid@ tú, miras por el retrovisor, y te aseguras de que no viene nadie.
Pero justo en ese momento, cuando estás a punto de cambiar de carril, aparece de la nada un BMW Serie 6 a 180 kilómetros hora, que un poco más y te afeita en seco. ¿De dónde ha salido ese coche? ¿Quién lo ha puesto ahí? Si hace medio segundo no había nadie... ¿Será el coche fantasma?
-Otro caso: estás parad@ con el coche en un semáforo. Éste se pone en verde... pero antes de que pase siquiera media centésima de segundo, cuando tu cerebro aún no ha tenido ni tiempo de interpretar que el semáforo ha cambiado de color y reaccionar, ya está el del coche de detrás pitándote para que te muevas. ¿Tendrá ese conductor poderes paranormales, una especie de telepatía con el semáforo que le permite anticiparse al cambio de luz?
-Hablando de luces... ¿Por qué siempre los coches más oscuros (y por ende, los más difíciles de ver en condiciones de baja visibilidad) son precisamente los que no suelen llevar las luces de cruce encendidas? ¿Creerán que encendiendo las luces les van a cobrar más en el recibo de Iberdrola? ¿Piensan que por ello la batería se les descarga?
-Y más luces: ¿qué pasa con los intermitentes? ¿Por qué hay tantos conductores que no los utilizan cuando van a girar? ¿Acaso esperan que los que vamos detrás tengamos telepatía para saber que van a girar? ¿Pensarán que su coche no los lleva de serie? ¿Creerán que esas luces anaranjadas son meramente decorativas? (Como esas que llevan los camiones alrededor del letrero "Paco y Lola" que alumbran más que la Feria de Sevilla...).
-Y también está la señal de Ceda el Paso, esa gran olvidada. La pobre debe de tener una terrible crisis de identidad. No se le hace ni caso. ¿Por qué hay quien piensa que eso de ceder el paso a los coches que vienen es algo voluntario? Si te apetece, si te mola, si tienes a bien, cedes el paso. Si no, pues nada.
-Y luego está la odisea de aparcar... Vas despacito, pegad@ a un lado y con el intermitente para que los demás entiendan que estás buscando sitio. El mensaje parece claro, ¿no? Pues no. Los demás no lo entienden. ¿Por qué te acogotan, te echan las largas (para eso sí las utilizan), te pitan... y luego, cuando te adelantan, se acuerdan en voz alta de ti y de tu madre de la forma menos amistosa posible? ¿Acaso ellos nunca tienen que aparcar? ¿No les gusta hacerlo sin presiones?
¿Por qué hay tanta gente normal que es ponerse al volante y convertirse en el increíble Hulk?
En fin, hay tantas cosas del mundo de la conducción que jamás llegaré a entender...
Maullando sobre...
cosas que me erizan los pelos,
reflexiones gatunas
24 de marzo de 2010
Agujetas
Sí. Eso es lo que padezco hoy en todo mi cuerpo gatuno. Agujetas... hasta en las pestañas. ¿Y a qué se deben?
Pues a que ayer tuve mi primera clase de una "bonita" modalidad deportiva conocida como spinning, también llamada X-bike (aunque yo creo que debería llamarse Tortura China sobre Bici Estática).
Y es que, viendo que oficialmente ya estamos en primavera (aunque por el tiempo que hace no se nota), y que, inmediatamente después llega el verano, he decidido empezar sin más demora la "operación bikini". (Sí, las gatas también gastamos bikini).
He decidido combatir desde ya las flaccideces y la celulitis (sí, las gatas también tenemos de eso, jeje). Esta vez no me va a pillar el toro. No más disgustos de última hora, cuando ya no puedes hacer nada más que lamentarte al ver que el bikini del verano anterior te queda... ejem, sin palabras.
No más dispendios en cremas reafirmantes que lo único que te reafirman es en la evidencia de que tu trasero y tus piernas están realmente fofos.
Esta vez, plan de choque. Así que, ni corta ni perezosa, decidí apuntarme al gimnasio. Y entre las diferentes actividades que ofertan (aeróbic, GAP, pilates, step, body-power, etc etc), me decidí finalmente por el spinning.
Primero, porque por horario es lo que mejor me viene. Y segundo, porque mucha gente me lo había recomendado: "es muy divertido", "es lo mejor", "es muy cañero", "si eres constante, en pocos meses, se te ponen las piernas espectaculares", etc etc...
Pues bien, ayer, como decía, fui a la primera clase. Y, ya con conocimiento de causa, puedo decir varias cosas.
A los que me dijeron que es "muy divertido" les diré que se me ocurren unas dos mil cosas más divertidas que el spinning. (Aunque si lo pienso bien, con esa música tan makinera y ese ritmo tan brutal que te imponen, desde luego que no te aburres. No te da tiempo).
A los que me dijeron que es "lo mejor"... no sé. Se me ocurren también otras diez mil cosas mejores. Ahora, "cañero", sí es. Doy fe.
A los 5 minutos, ya no podía con mi alma. Así que pensé que la hora entera no la aguantaba ni de coña. Pero la aguanté, y con bastante dignidad, debo decir.
A los 5 minutos, ya no podía con mi alma. Así que pensé que la hora entera no la aguantaba ni de coña. Pero la aguanté, y con bastante dignidad, debo decir.
Eso sí, cuando acabamos, era como Rambo, no sentía las piernas.
En fin, mis conclusiones sobre el spinning, una vez probado son:
a) La música es insufrible
b) El ritmo es insoportable
c) El monitor es un pelín inaguantable.
Pero... no sé, debo de ser masoca o algo. Porque lo de ayer no va a ser debut y despedida. Pienso seguir en ello.
Y es que, ¡menuda soy yo cuando me propongo algo!
A Dios pongo por testigo de que este verano, ponerme el bikini no va a ser ningún trauma.
Pero lo más raro de todo es que hoy, después de esa infernal sesión de spinning, y con unas agujetas atroces que me impiden caminar con normalidad, me siento contenta conmigo misma... Extrañamente feliz.
Hecha polvo, eso sí. Pero feliz.
¿Será cosa de las endorfinas?
¿Será cosa de las endorfinas?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
HELLO!
Todo lo que leerás aquí es contenido propio. Si en algún momento hago referencia a algún escrito ajeno, citaré siempre la autoría.
Las imágenes que aparecen en el blog son tomadas de Internet. No obstante, si consideras que alguna no debería estar aquí, sólo tienes que hacérmelo saber y la retiraré al instante.
No acepto solicitudes de intercambio de enlaces. En mi opinión, enlazar un blog es algo totalmente voluntario y desinteresado. Bienvenid@ y gracias por pasar por aquí. :)



