28 de abril de 2011

La "modita" de los dientes separados


¡Hola, amiguit@s! Ya veis, dije en mi última entrada que no estaría tanto tiempo sin dar señales de vida, y lo estoy cumpliendo...
Pero hoy, nada de aburriros con mis rutinas. Hoy no hablaré de mí, ni de mi vida.
Tranquil@s: tampoco hablaré de Mourinho, ni de Messi, ni de los Madrid-Barça... Demasiada saturación de "clásicos" llevamos ya.
Ni hablaré de la Boda del Siglo. Por cierto: ¿cuántas bodas del siglo llevamos en lo que va de siglo? Porque vaya telita...

Hoy toca post frivolón. Porque sí, porque yo lo valgo, y no tengo ganas de calentarme mucho la cabeza ni de ponerme profunda.

Así que, allá voy. ¿Os habéis dado cuenta, querid@s mí@s, de que últimamente parece que lo más in, lo más trendy, lo más cool, lo más guay del Paraguay, es lucir una sonrisa con diastema?


Sí, lo que de toda la vida de Dios se ha conocido como tener los dientes separados (en concreto, las paletas). Sí, esa brecha entre los incisivos, que a mí, personalmente, siempre me ha parecido bastante antiestética... ¡ahora resulta que es sexy! Cómo cambian las modas...

La diastema se ha considerado siempre como un defecto de ubicación dental, igual que el apiñamiento. Por eso, mucha gente se la ha corregido. Sin ir más lejos, la guapa presentadora del programa Sé lo que hicisteis, Patricia Conde, tenía una diastema considerable y se la corrigió, con lo que, a mi juicio, mejoró mucho su expresión facial. Pasó de ser una chica mona y simpática (y con un cierto aire a Leire Pajín, no lo olvidemos) a ser lo que llaman un "pibón".
(He buscando durante un buen rato alguna imagen de Patricia con diastema, para mostraros el antes y el después ¡y ni rastro, oigan! Es más difícil todavía que encontrar imágenes de Elsa Pataky antes de recauchutarse enterita). :P

Famosas con diastema las ha habido siempre: Madonna, Brigitte Bardot, Vanessa Paradis...


Madonna

Brigitte Bardot

Vanessa Paradis

Ellas nunca se han corregido su diastema, e incluso han hecho de ella una seña de identidad, cosa que no me parece nada mal. Al revés: eso es tener personalidad.
Es más, Vanessa Paradis, a la sazón señora de Johnny Depp, es actualmente imagen de Rouge Coco de Chanel, la barra de labios más glamourosa. Y en el spot aparece cantando y pintándose los morritos, mientras muestra sus paletas separadas sin ningún pudor.



La verdad es que, a pesar de su evidentísima diastema (o quizá por eso), Vanessa en este anuncio parece el súmmum de lo chic y sexy.  Aunque, a todo esto, debo decir que nunca me ha gustado mucho esta mujer; siempre me ha parecido un tanto siniestra, un poquito "novia cadáver"; pero en fin, no niego que debe tener su encanto, cuando ha enamorado al señor Depp.

Como decía, famosos con diastema los ha habido siempre, pero si hasta ahora la brecha interdental se veía como un defectillo, ahora se considera algo sexy y que mucha gente quiere tener. ¡Sí, se ha puesto de moda! Alucinante.
Lo que no lograron divas como Madonna o Brigitte Bardot, lo han conseguido jóvenes celebrities como la top model Lara Stone, la actriz Anna Paquin, (protagonista de la serie vampírica True Blood) o Georgia May Jagger, hija del rolling stone Mick Jagger y de la ex modelo Jerry Hall. No en vano, a Georgia se la considera la nueva Brigitte Bardot.


Lara Stone

Anna Paquin

Georgia Jagger


Imaginad hasta dónde llega esta moda, que ya hay gente que se está poniendo brackets para lucir diastema. True story!! Sin ir más lejos, el diseñador David Delfín, se sometió no hace mucho a ortodoncia para separar sus paletas.

Vamos a ver... ¿estamos locos, o qué?
Ya he dicho que me parece genial la gente que tiene diastema y no se la corrige porque no se siente a disgusto con ella. Tienen personalidad.
Del mismo modo que respeto totalmente a la gente como Patricia Conde, que se la corrigen porque no les gusta. Al fin y al cabo, la diastema es un "defecto". No se corresponde con el canon de dentadura ideal.
Otra cosa es que ahora guste más o menos, o haya a quien le parezca sexy (Y es que, según he leído en Wikipedia, históricamente, a las personas -especialmente a las mujeres- con diastema se las consideraba como especialmente lujuriosas. Uyuyuyyyyyy, que ahí va a estar el quid de la cuestión...).

Pero... ¿ponerse ortodoncia para separarse los dientes? ¿No es un poco excesivo? ¿Tienes bien los dientes y te los pones mal a propósito? ¿Por una moda que, como todas, será pasajera...? Chico, háztelo mirar, que estás muy mal de la perola, ¿eh?

Y es que, la diastema no es sólo una cuestión de imagen. También afecta ligeramente al habla.
El aire que se escapa por ese hueco interdental, hace que mucha gente que tiene diastema hable con un característico seseo. Lo cual no los convierte en los más idóneos para determinados trabajos en los que la voz es esencial.

Aunque si tu trabajo no depende de tu voz (el mío, sí: deformación profesional) y quieres parecer la Ratita Presumida, entonces adelante: a lucir brecha entre los dientes, que está de moda.

Pero... Y cuándo se acabe este boom de lucir paletas separadas, ¿qué? Cuando ya no sea lo más guay, ¿qué, David Delfín? ¿Volverás a someterte a ortodoncia para rejuntarte los dientes?

Y otra cosa: las mujeres que aparecen como nuevos exponentes de la diastema como algo sexy son todas unos bellezones que pa qué: Lara Stone, Georgia Jagger, Anna Paquin... Claro, es que son tan monas ellas, que no les afecta demasiado esa brecha interdental. Siguen siendo guapas. (Aunque si se la corrigieran,  creo que estarían mucho mejor. Ahí tenemos el ejemplo de Patricia Conde).
Pero ponle tú esa brecha a................................. (ponga cada cual en el hueco el nombre de una celebrity no demasiado agraciada físicamente), y a ver cómo le queda.

Para mí, los dientes rectos y sin separaciones son más bonitos. Yo misma tenía la dentadura inferior apiñada, y llevé brackets un año y medio. Y si hubiera tenido diastema, me la hubiera corregido también.

Y vosotr@s... ¿Qué opináis de esta moda de llevar los dientes separados? ¿Os gusta? ¿Creéis que es sexy o antiestético? ¿O depende del caso?
¿Estáis de acuerdo con la gente que se corrige la diastema? ¿Y con los que, como David Delfin, se la provocan? ¿Qué haríais vosotr@s en uno y en otro caso?

27 de abril de 2011

¡Vuelvo por aquí!


Hola a tod@s.


Aquí estoy de nuevo, después de mes y medio sin dar señales de vida. :)
Sí, sí, lo sé: he tenido esto muy, muy dejado. Os pido disculpas por esta prolongada ausencia, pero... bueno, una vez más me han abandonado las Musas. Y si escribo esta entrada es un poco para decir que estoy bien, que no me pasa nada, y que me encantaría poder escribir más a menudo... Y sobre todo, tener temas interesantes sobre los que escribir.


Pero... como no me pasa nada apasionante, he decidido escribir sobre mis rutinas. Que a lo mejor os parecen un coñazo, pero... Lo que no se puede es tener el blog así de abandonado, a la espera de que me sucedan cosas fascinantes sobre las que escribir.


Me siento hasta mal por haber estado tanto tiempo sin actualizar... Ha pasado mucho tiempo, y creo que ya es hora de volver a escribir.
Así que, aquí estoy de nuevo, sentada en el sofá, con el portátil sobre las piernas y dispuesta a poneros al corriente de mis últimas ¿vivencias?


Recapitulemos... ¿Dónde me quedé? Ah, sí... La  muela. La jodida muela que me estaba amargando la existencia.
Bien, ya me la quitaron, afortunadamente.
Pocos días después de la entrada en la que hablaba de ella y de toda la guerra que me estaba dando, fui al dentista, y éste me recetó antibiótico, ya que, tal y como ya me sospechaba, tenía una infección caballuna.
Una semana después, tenía cita para que me quitaran la muela.


La operación fue una verdadera pesadilla. Entre anestesia, extracción y sutura... ¡2 horitas de reloj! No recuerdo haberlo pasado tan mal en mi vida... Me temblaba todo. Y yo me sentía ridícula, con mis casi 30 años, y temblado como un flan en el sillón del dentista. Pasé mucho miedo.
¡Y eso que no era la primera muela del juicio que me sacaban!


Pero si lo pasé mal durante la extracción,  lo peor fue el post-operatorio, que para más inri, coincidió con la semana fallera. Yo con un dolor de mandíbula y oído que me moría, y todo a mi alrededor era ruido, chumpa-chumpa y petardos.
Sí, estas Fallas han sido las peores que recuerdo,  (y eso que de pequeñita pasé unas Fallas con varicela y otras con infección de orina... No sé qué pasa con las fiestas grandes de mi ciudad, pero me convierto en "La Pupas").
Pero bueno... afortunadamente, ya todo pasó y puedo decir que estoy totalmente recuperada.


Sí, aquello pasó, y pasaron también las Fallas, que cada año me gustan menos. (Y eso que de pequeña me encantaban). No sé, cada año me siento más extraña en mi propia tierra. Las Fallas se han convertido en una especie de enorme parque temático en el que sólo se lo pasan bien los 4 falleros de turno y los turistas, mientras que el resto de vecinos y ciudadanos lo que hacemos es sufrir sus consecuencias: ruido, calles cortadas, tráfico imposible, caos, suciedad,...


Bueno... dejemos ya las Fallas...  ¿Cómo habéis pasado las vacaciones de Semana Santa?
Aquí en Valencia tenemos una Semana Santa muy bonita y peculiar, aunque poco conocida: la Semana Santa Marinera, que organizan las cofradías del Distrito Marítimo.


Yo, como de costumbre,  no tuve vacaciones en Semana Santa: me tocó trabajar todos los festivos... Pero a cambio, tengo vacaciones toda esta semana, -la de Pascua-, que tampoco está nada mal.
Y ayer, Lunes de Pascua, JJ y yo cumplimos con la tradición y fuimos al cauce del Túria a comernos la Mona y un conejo de chocolate.
Hacía tiempo que no iba al jardín del Túria en Pascua. Y me acordé de cuando era pequeña, e iba con mis padres allí a merendar la mona y volar el catxirulo (o cometa), las tradiciones valencianas típicas de estas fechas.
Al recordar aquello, no pude evitar sentir un poco de nostalgia... ¡Cuánto ha llovido desde entonces!


Cambiando de tema: creo que voy a poner una consulta de videncia, porque... adivinad quién se ha roto un pie y se ha cogido una baja que va "para largo".
Sí, efectivamente: ¡mi compañera la Insoportable Pedante!


Vamos, que si antes lo digo... Fue volver de su viaje a los Pirineos y ya llevaba una tobillera. Como amenazando: "que tengo la pata chunga...".
Y JUSTO una semana antes de Semana Santa: ¡ZASCA! Se pilla la baja. Qué casualidad, ¿eh?


Una baja de la que, no lo dudo, volverá una semana antes de sus vacaciones de verano. Y si no, al tiempo. Mis predicciones no fallan...
¿Qué os parece? ¿Es de tener morro o no?
Claro que hay gente así porque se les consiente.
Yo es que me indigno con estas cosas.
Gente joven, preparadísima y con ganas de currar, haciendo cola en el INEM y gente que no quiere trabajar, y tiene contrato fijo. A mí estas injusticias me pueden, en serio. :(


Por lo demás, pues todo bien: JJ y yo estamos ya totalmente instalados y felices en nuestra casa, que cada día parece más un hogar, con nuestras dos mascotas: el hámster Kiko y la coneja Lola.
Ya nos hemos empadronando en esta población y yo ya me siento como si hubiera vivido aquí toda mi vida. Sí, creo que nos hemos adaptado a la perfección a nuestra nueva vida. Después de 29 años viviendo en una gran ciudad, y 2 meses viviendo en un pueblo, debo decir que prefiero la vida en este último.
Vamos, que estoy encantada con mi nueva vida. Ya me conozco todas las tiendecitas, supermercados, sitios para tomar una cervecita o un helado, me he apuntado al polideportivo...


En fin...que eso es todo. Esta entrada es principalmente para deciros que vuelvo poco a poco por aquí, y que espero no estar tanto tiempo sin actualizar. (Lo intentaré).


Espero que hayáis pasado unas felices vacaciones de Semana Santa y que la vuelta no haya sido muy dura. Y a los que, como yo, tenéis vacaciones en Pascua, que disfrutéis mucho de estos días. ¡Son las últimas vacaciones que nos quedan antes de las del verano!


Dicho lo cual, sólo quería dar las gracias a tod@s l@s que habéis pasado por aquí en estas semanas de ausencia y me habéis dejado comentarios. Gracias por seguir ahí. :)


Un beso, ¡nos leemos!

11 de marzo de 2011

11-M

7 años después... siguen faltando 191 personas.
11-M: Una fecha desgraciadamente inolvidable, una tragedia, muchas vidas truncadas, muchas familias rotas... Y más de 1.500 personas que luchan cada día por sobreponerse al horror que vivieron en primera persona. Las secuelas, tanto físicas como psíquicas, siguen ahí. 7 años después. Imposible borrarlas.

7 años después, no os olvidamos. Ni a los que están ni a los que se fueron.

6 de marzo de 2011

Sobre escaqueos laborales, muebles que se hacen esperar, muelas rebeldes y... ¡100 lindos gatitos!


¡Hola, amores! Ya sé que últimamente tengo el blog un poco abandonadillo... Y os pido disculpas.
Es que... buuufff... últimamente voy hasta arriba de trabajo.
Y es que, como sabéis, aunque este fin de semana se celebra el Carnaval, en Valencia estamos ya prácticamente -qué narices prácticamente, estamos ya- en Fallas.
Y trabajar en un medio de comunicación en Valencia, en estas fechas, es una locura.
Rectifico: trabajar en cualquier sector en la ciudad de Valencia, durante estas fechas, es una locura. (Y cualquier valenciano que me lea lo puede confirmar).

Porque las Fallas molan a) si eres turista o b) si eres fallero (y tienes esos días libres, para hacer el ganso en tu falla, tirando petardos, y esas cosas). Pero si, como la mayoría, eres un ciudadano más y te toca trabajar... La llevas clara: calles cortadas, tráfico infernal, mascletaes y tracas a casco-porro, falleras, falleros y bandas de música por todas partes, mogollón de gente, basura y suciedad, ruido...
Y sí, amiguitos: a esta servidora de Ustedes le toca trabajar. Además, el día gordo: el de San José, día de la Cremà. ¡Toma!

Ofú, qué ganas tengo de que llegue el día 20. No ha empezado aún la semana grande de fiestas y ya estoy agobiadita perdida...

En fin, eso: que vamos hasta arriba de faena preparando contenidos falleriles... Y además, por si no fuera bastante, para más inri, una de mis compañeras del programa, a la que llamaré Insorpotable Pedante, ha decidido cogerse unos días libres... Porque ella lo vale.
Es la que menos curra, la que menos idea tiene de todo y la que más presume de saberlo todo. Por eso lo de Insoportable Pedante. Aggghhhhh...
En concreto, la tía se ha cogido 10 días. Ella sí que sabe.
Como le debían días libres (como a todo el mundo en la empresa donde yo trabajo; a mí, en concreto me deben 20, 5 de los cuales están a punto de caducarme), ha decidido cogérselos AHORA. Cuando más trabajo hay . ¡Con dos coj**es! No se podía esperar un par de semanitas a que acabe todo el mogollón fallero. No. ¡Viva la solidaridad con los compañeros!

Y encima, un día antes de abandonarnos irse, nos restregó por las narices que se iba a "los Pirineeeeeoooosss, osssea, t'o juro. A esquiar, tíaaaa".
A ver si con un poco de suerte, o con un poco de morro, se "rompe" una pierna esquiando en Baqueira y así ya se coge la baja para dos meses. Ya que te pones, hazlo a lo grande, mujer.

En fin, que el exceso de trabajo de estos días es la principal razón  por la que últimamente las telarañas hacen estragos en este mi blog. La otra razón, no menos importante... ¡¡el fin de la mudanza!!
Síííííííííí, esta mudanza estaba rivalizando en tiempo con las obras de la Sagrada Familia. Pero, no, ya hemos acabado. Señores y señoras: después de casi 2 meses, hoy hace 10 días que JJ y yo estamos definitivamente instalados en nuestro nuevo hogar.
Es que no sabéis lo que han tardado los muebles... Bueno sí: casi dos meses.

El tema muebles tiene su historia. En un principio, pensamos comprarlos en Ikea. Baratos, chulos, modernikis, y tal. Pero claro, en Valencia, tercera capital de España, NO tenemos Ikea. Sí, amiguitos.
El motivo de esto es la potente industria del mueble que hay en toda la provincia. Nuestros fabricantes tenían miedito de que el gigante sueco les quitara clientela.
Pero al final, después de años de tira y afloja, entre la multinacional sueca, la Generalitat y los ayuntamientos de los diferentes municipos candidatos a albergar el centro, parece que tendremos Ikea en Valencia.
¡BIEEEEEN! La localidad de Paterna es la que se ha llevado al final el gato al agua y en su término se ubicará el Ikea valenciano.

Volviendo a mi mudanza: resulta que el tema de alquilar una furgoneta, desplazarnos a Murcia o Madrid (donde están los dos ikeas más cercanos), y volver cargados hasta arriba de cajas no nos enloquecía especialmente. Al final, si haces cálculos, resulta que te gastas en gasolina lo que te ibas a ahorrar en los muebles. Es tontería.
Y luego, el tema de tener que montártelos tú mismo. Sólo diré esto: tenemos dos bonitas lámparas, precisamente del Ikea, que nos regaló el hermano de JJ... muertas de risa en sus respectivas cajas. Ganas de montarlas: cero.
¡Y son dos lamparitas! Ponte ahora a montar una cama... ¡pufffff!

Aaí pues, pensamos: si en Valencia tenemos una de las mejores industrias del mueble de todo el país, ¿por qué no aprovecharlo? Para darle el dinerito a Suecia, se lo doy a mi tierra, que lo necesita y mucho. ¡Hay que hacer patria! Lo siento, pero yo soy proteccionista. ¿Si somos punteros en un sector, para qué irte a otro sitio a comprar? Si nosotros no apoyamos lo nuestro... ¿quién lo va a hacer?

Y la verdad es que los muebles son una pasada: modernos, preciosos, de diseño... y con una calidad que, lo siento, pero no la encuentras -siempre- en Ikea, por muy sueco que sea. (Uy, que ripioso me ha quedado eso, ¿no?).
Y encima, vienen a tu casa y te los montan dos maromos como dos armarios roperos, mientras tú te haces la manicura francesa. ¡Como una señora!
Y en cuanto al precio final, fue de lo más razonable. La relación calidad-precio: fantástica. Ahora, eso sí: JJ y yo nos pateamos toooooooooooooda la zona comercial de Alfafar-Benetússer (cuna del mueble) de tienda en tienda. En algunas, ya nos conocían de veces anteriores, y nos daba un cortazo volver a entrar...
En una ocasión, hasta nos atendió el mismo chico.
Ahí me falló a mí la estrategia: queríamos volver a ver una mesa de comedor en concreto, pero que no nos atendiera el mismo chico de la vez anterior, por eso de las presiones psicológicas: -"Entonces os la lleváis, ¿no?". .... -"Pueeessss... estooooo...."

Desde fuera de la tienda, y a través de los ventanales, vi que había una dependienta nueva, y le dije a JJ: "Vamos a entrar ahora que no está el chico del otro día".
Al entrar, la "dependienta", que luego resultó ser recepcionista, nos preguntó qué íbamos buscando. Le contestamos y dice: "¿Muebles de comedor y dormitorio modernos? Muy bien, esperad ahí que ahora viene mi compañero a enseñároslos. ¡Pacoooo!... Ven que hay aquí unos chicos que...".

Jodeeeeer.... Paco resultó ser el mismo tío que nos había atendido muy amablemente dos días antes... y que se acordaba perfectamente de nosotros, claro.
¡Zas, en toda la boca!
Y lo mejor es que, al final, no se los compramos a él. Es que eran muy caros...

Por cierto: los muebles los compramos por catálogo. Elegimos el modelo, las medidas, el color, acabados, materiales... Por eso han tardado tanto. Los ves en fotos, y con suerte, en la exposición, pero con la decoración que le ponen los de la tienda; que no tiene nada que ver con la que tú elijas. Así que hasta que no los tienes montaditos en casa, no te haces una idea de si quedan bien o no. Es un poco arriesgado, la verdad. No obstante, me congratula decir que al final, han quedado mejor aún de lo que imaginábamos. Parece que hayan sido hechos para estar en nuestra casa únicamente. El color, las líneas,... todo casa a la perfección. ¡Que estamos encantados, vamos! La espera ha valido mucho la pena.

Bueno, cierro el capítulo Mudanza... y abro el capítulo Muela maligna. Resulta que últimamente ando un poco chunga por culpa de un molar que me está put... que diga, fastidiando bastante. Es una de las 4 muelas del juicio. Y parece que tenga vida propia: ella va a su bola, quiere salir, pero no tiene sitio... Y ella dice: aquí estoy, y voy a salir, como que me llamo Muela del Juicio Inferior Derecha.
La cuestión es que Muelas del Juicio Superiores Izquierda y Derecha salieron ellas un día, tan ricamente, sin dar problemas. Y ahí siguen tan bonicas y felices. Pero Muelas del Juicio Inferiores me han salido un poquito cabronas. La primera que empezó a dar guerra fue Muela del Juicio Inferior Izquierda. Hasta que un día dije: Se acabó.
Para japuta, yo. Y murió.
RIP.

Sí, me la quité.
Y ahora no dejo de pensar en que debí quitarme también Muela del Juicio Inferior Derecha, pero no tuve valor (aparte del sablazo que te pegan por sacarte cada pieza, entre radiografía, cirugía maxilofacial, etc. Vamos, ¡ni que que me hubiera puesto tetas!).

Pues eso: que entre el dineral que es, el miedo que me dan a mí los dentistas, lo mal que se pasa los días después de la extracción, cuando tu cara se hincha hasta parecerse peligrosamente a la de Mickey Rourke, y que Muela del Jucio Inferior Derecha hasta ese momento no se había manifestado cuanto apenas... Decidí quitarme sólo la izquierda que era la que sí se había declarado totalmente en rebeldía.

Pues bien, casi dos años después de aquello, Muela del Juicio Inferior Derecha se ha hecho mayor y está demostrando que ella puede ser todavía más sádica que su difunta hermana. Me lleva frita, provocándome unos dolores de mandíbula, oído y garganta que no puedo con mi vida. A su lado, la que me quité me está pareciendo casi angelical (con lo mal que lo pasé).
¿Y qué culpa tengo yo, mala puta,  de que mi mandíbula inferior sea estrechita y no puedas salir? ¡Pues te quedas en casa, coño! Pero no lo entiende... y mira que lo hemos hablado.
Así que, ahí voy, dopándome con ibuprofeno, en plan yonki... Porque es que si no, no podría ni salir de la cama.
Mañana me voy de cabeza al médico a que me recete antibiótico o algo, porque por el dolor tan constante y agudo, me temo que las bacterias han montado su fiestuki particular en la discoteca "Encía". Todo por cortesía de Muela del Juicio Inferior Derecha y su puta madre.
En cuanto me baje la infección/inflamación, me voy directa al dentista para que me la quite. ¿Quiere guerra? La va a tener... ¡Muerte y destrucción! ¡Hombre, ya!



Dicho esto, voy con la otra buena noticia del día. Ay, que me emociono toda... Con lo sensible que estoy...
He entrado esta mañana en el blog, para quitarle el polvo y eso... ¿¿Y qué me encuentro?? Ayssss... Pues me encuentro que ya hay ¡100 gatitos paseando y maullando por mis tejados!
¡100 seguidores, qué crifra tan bonita! Snifffff...
¡¡¡Muchas, muchas, muchísimas gracias!!! Sois lo más... Me habéis alegrado el día, y toda la semana que viene... Y todo el mes, oye.
¡Gracias! Es maravilloso ver que cada vez hay más gente que te lee, que se suma a tu blog, que te deja sus comentarios, que interactúa contigo... De verdad, que no tengo palabras, no sé qué más decir... :_ )
Que sois fantástic@s y que os quiero un montón, ¡a tod@s! GRACIAS DE VERDAD.

Bueno, pues dicho todo lo cual... Esta entrada es para que veáis que sigo viva, (a pesar de la muela), y que poco a poco, voy sacando tiempo para actualizar (aunque ahora que vienen Fallas igual estoy algo desaparecida). Y por favor, perdonad, que últimamente no aparezca por vuestros blogs. En realidad os leo, pero no tengo tiempo para comentar como a mí me gusta y no con un simple "Me ha gustado tu entrada!", que parece más feisbukero que otra cosa. Aunque todo comentario siempre es bienvenido, sea más o menos breve. Pero es que yo soy más de enrollarme, ya me conocéis. :P

En fin... que 100.000 besazos. Nos leemos... ;)


*EDITADO: Vaya... parece que hay un gatito que ha decidido abandonar el tejado... :s Bueno, pues nada... Ahora no voy a cambiar el título del post. 100, 99 seguidores ... ¿Qué más da? Lo importante es que somos muchos ya. :) ¡Un beso!




19 de febrero de 2011

Happy birthday, Mr. Blog!




Pues sí. Este humilde blog cumple hoy su primer añito de vida.
(Ovación y aplausos)

Un año ya... ¡Qué rápido pasa el tiempo! Y parece que fue ayer cuando empecé en este mundillo, más perdida que una cabra en un garaje, todo hay que decirlo. Todo era tan nuevo para mí...

Aún recuerdo aquella noche en la que me decidí a abrir el blog. Llevaba ya tiempo dándole vueltas al tema, ahí, con el run-run... pero no acababa de decidirme. Pero esa noche, no sé por qué, me dije: "Va, es ahora o nunca. No tienes nada que perder y todo que ganar". No imaginaba entonces hasta qué punto serían ciertas esas palabras, ni lo mucho que me iba a aportar este bitácora.

El caso es que allí estaba yo, a altas horas de la noche, ante el portátil. Registrándome en Blogger con un nick, La gata, pensando un título, Diario de una gata en la ciudad (así se llamó este blog hasta principios del mes pasado, aunque en muchos de vuestros blogrolls sigue apareciendo con ese título), eligiendo una plantilla bonita y sencilla (que cambiaría a los pocos días) y escribiendo, casi sin darme cuenta, mi primer post. O entrada. Porque entonces, a mí todo eso de los posts me sonaba bastante a chino.

Y así, con aquella primera entrada a modo de presentación, me fui a dormir tan contenta. Estaba emocionada por la novedad, pero también nerviosa. De repente, me asaltaban mil y una preguntas: ¿Y si nadie me leía? ¿Y si no gustaban mis posts? ¿Y si de repente me quedaba sin temas para escribir? ¿Y si, una vez pasada la emoción inicial, me cansaba del blog? ¿Y si...?

Muchos "y sis" y un blog nuevo. Así estaba yo.

Los comienzos siempre son difíciles. Y este blog no fue una excepción. Debo admitir que tuvo unos inicios un poco frustrantes para mí.
Recuerdo la incertidumbre y el bajón de los primeros días, las primeras semanas, en que no tenía comentarios en las entradas,  y el número de seguidores se mantenía en el 0 patatero (sobs, que diría Pétalo).
Así que empecé a desesperarme y a emparanoiarme pensando que mi Operación Blog estaba abocada al fracaso, Yo es que soy muy impaciente, qué le vamos a hacer.

Aun así, no desesperé. Seguí escribiendo y ampliando mi red: cada vez visitaba más y más blogs, de los que aprendía mucho y también cogía ideas, me hice seguidora de todos los que me gustaban o llamaban mi atención, sobre todo los que tenían una temática similar a la mía, les dejaba mis comentarios,...
En una palabra: me hice visible.
Había blogs que me dejaban totalmente fascinada y boquiabierta. Me producían una admiración.... Pensaba: "Yo quiero un blog así".

Y entonces, poco a poco, empezaron a llegar los primeros comentarios. ¡¡ALELUYA!! Qué alegría... ¡Había alguien al otro lado! No estaba sola.
Alguien había encontrado mi blog en la marabunta de blogs que pueblan la bloggoesfera.

Y de repente, un día, ¡descubrí que tenía UN SEGUIDOR! (Un beso, Jauroles). Mi primer seguidor...
Jo, casi se me saltaron las lágrimas de la emoción.

Y después llegarían más: 2, 5, 10, 25, 50, 75... Hasta el momento actual, en el que tengo... ¡94 seguidores! OMG. ¡Si estoy a 6 de los 100! (Esto no es autobombo para que me sigáis, que conste, pero si aún no me seguís y queréis hacerlo, adelante, no os cortéis ;)).

Recuerdo quedarme alucinada cada vez que visitaba blogs que tenían 50, 80, 100, 200 seguidores o más. Me parecía algo casi tan difícil como coronar el Everest. Jamás imaginé que este blog pudiera llegar a una cifra similar.
Así que, desde aquí, me gustaría dar las gracias a todos mis seguidores, a los que me comentáis y a los que no comentáis pero me leéis a menudo. En realidad, quiero dar las gracias a todas aquellas personas que han perdido aunque sea un minuto de su tiempo en este blog y han leído aunque sea un párrafo de mis posts.

...Que por cierto, ésta será, si no me equivoco mi entrada número 98. (Aunque, en realidad han sido unas cuantas más, lo que pasa es que borré las que no me gustaban después de la crisis que tuve a finales del año pasado y que me llevó casi a cerrar el blog).

Hasta el momento he recibido 18.240 visitas. Wow. En dos palabras: Im-presionante. ;)
Visitas que han llegado desde los más diversos puntos del planeta. Hasta de los más remotos e insospechados, como Japón, Vietnam, Filipinas, Australia,...
La mayoría de las visitas vienen de España, cómo no, sobre todo de Valencia (muchas de las cuales serán mías, I know) y Madrid. Y, de fuera de España, me visitan sobre todo desde: México, Argentina, Chile, USA, Perú, Colombia, Ecuador, Alemania, Inglaterra, Francia y Rusia, entre otros países.

Sé que muchos de esos visitantes han sido puntuales: gente que llegó de casualidad a mi blog a través de Google, y que, al no encontrar lo que buscaban se fueron a los 5 segundos. Sobs, again.
Aun así, se agradece. :)

Pero también hay otras muchas personas que sí buscan mi blog y si no, al menos se quedan  a leerlo un ratito.
Gente que me ha sorprendido por su fidelidad a prueba de bombas. Gente que me visita prácticamente a diario. Que aún sigue tecleando en el google "diario de una gata en la ciudad", "diario de una gata" o "maullando por los tejados".
Es alucinante saber que la gente busca TU blog en concreto. De los millones y millones de blogs que existen, teclean el título del tuyo. Es increíble.

Y también es alucinante ver tu blog en el blogroll de otros bloggeros a los que sigues, que te mencionan en sus blogs, que te dan premios, que están esperando que actualices para leerte y comentar.
Si hace un año, cuando empecé con el blog, me dicen que iba a experimentar todo esto, no lo hubiera creído. ¡Vamos, ni por asomo!

En fin... Que quiero daros las gracias a todos los que habéis dedicado un ratito de vuestro tiempo a pasaros por mis tejados, a los que lo hacéis puntualmente y a los incondicionales (tenéis mucho mérito).
Soy consciente de que me suelo enrollar como una persiana. Los discursos de Fidel Castro parecen cuentos de Teo comparados con algunas de mis entradas. Siento ser tan rollera... :P

Y quiero también agradecer muy especialmente a todos los que habéis comentado dándome consejos, ánimos, expresando vuestra opinión o haciendo una crítica. Me habéis ayudado y enseñado mucho. Vosotros sois los que dais vida a este blog. Y es esa interacción entre el autor y sus lectores lo que más me gusta de todo este mundillo.

Ahora mismo, me alegro muchísimo de no haber cerrado el blog, como tuve intención en su momento. Y si no lo cerré finalmente, fue en gran parte por la avalancha de comentarios pidiéndome que no lo hiciera.
Teniáis razón. Ahora mismo, no me imagino sin esta ventana al mundo, en la que escribo, me desahogo, interacciono con otra gente, intercambio opiniones.... Y no exagero.
Me ha aportado mucho, me habéis aportado mucho y quisiera seguir compartiendo con todos vosotros más anécdotas gatunas. Más entradas y más vivencias.
Quisiera seguir maullando por los tejados durante muchos años más.
Brindo por ello. Gracias a todos de nuevo...

Y ahora ya podéis coger vuestro trozo de tarta. ¡Tranquilidad, que hay para todos!.
(Y después, barra libre hasta el amanecer ;))

¡Besos! ;)

HELLO!

Todo lo que leerás aquí es contenido propio. Si en algún momento hago referencia a algún escrito ajeno, citaré siempre la autoría.
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